River Plate se prepara para afrontar una situación inusual en su próximo encuentro frente a San Lorenzo. Debido a que el Estadio Monumental será la sede de la final de la Copa Libertadores, el conjunto dirigido por Martín Demichelis deberá buscar un nuevo escenario para ejercer su localía en el partido correspondiente a la jornada 24 de la Liga Profesional. Esta decisión se debe a las exigencias de la Conmebol, que estipulan la necesidad de liberar el estadio al menos 10 días antes del evento para garantizar una organización óptima.
La final de la Libertadores, que se celebrará el 23 o 24 de noviembre en el Monumental, representa un motivo de orgullo para River y sus hinchas, no solo por albergar el partido más importante del continente, sino también por la posibilidad de que el equipo llegue a disputar esa instancia en su propia casa. Sin embargo, esta oportunidad también trae consigo algunos inconvenientes. El equipo deberá trasladarse a otro estadio para enfrentar a San Lorenzo, justo en un clásico que será vital en la recta final del campeonato local.
Este tipo de situaciones no es nueva para el Millonario. Durante la pandemia, cuando se realizaban remodelaciones en el Monumental, River tuvo que jugar varios partidos en el Estadio Libertadores de América-Ricardo Enrique Bochini de Independiente. De hecho, este estadio es uno de los principales candidatos para recibir al equipo nuevamente en el duelo ante San Lorenzo. Otras opciones que se manejan incluyen el José Amalfitani de Vélez Sarsfield y el Tomás Adolfo Ducó de Huracán, ambos ubicados en la Ciudad de Buenos Aires.
A pesar de que todavía no se ha confirmado cuál será la cancha elegida, el club ya está trabajando en coordinar la logística, dando prioridad a los abonados, ya que estos estadios tienen menor capacidad que el Monumental. La definición de la sede será clave para que River pueda continuar su camino en la Liga Profesional sin inconvenientes y manteniendo el nivel que lo tiene como uno de los protagonistas del torneo.