Con la Liga Profesional entrando en su última jornada, el panorama de Boca Juniors para la Copa Libertadores 2025 comienza a definirse, y el repechaje parece ser una posibilidad concreta. El triunfo reciente ante Newell’s lo posicionó favorablemente en la tabla anual, pero el Xeneize deberá esperar que los resultados de otros equipos no compliquen su clasificación directa. De no concretarse, la fase 2 del repechaje se presenta como el camino para acceder a la prestigiosa competición continental.
Entre los posibles rivales que podrían cruzarse en el camino de Boca destacan equipos con peso histórico y técnico. Desde Brasil, el Corinthians dirigido por Ramón Díaz, ídolo eterno de River Plate, se perfila como uno de los adversarios más duros. Su séptimo lugar en el Brasileirão y el cupo liberado por la consagración de Botafogo lo ubican como una amenaza en esta instancia preliminar. Además, Bahía, otro representante brasileño, también asoma como un equipo a temer por su reciente desempeño competitivo.
A nivel regional, clubes como Cerro Porteño de Paraguay y Barcelona de Ecuador, ambos con una rica tradición en Libertadores, presentan obstáculos significativos. Monagas y El Nacional, que complicaron a Boca en ediciones anteriores con su localía y la altitud de Quito, también figuran entre los rivales posibles. Por otro lado, los representantes aún por definirse en Bolivia y Colombia, como Bolívar o Atlético Nacional, podrían añadir aún más dificultad a esta etapa.
El sorteo, previsto para el 19 de diciembre, determinará la suerte del Xeneize en este camino lleno de retos. Para avanzar, Boca deberá superar a rivales provenientes de la Fase 1, además de los peor ubicados en el ranking Conmebol de la Fase 2. Con un plantel que busca afianzarse y refuerzos en puerta, el equipo de la Ribera se prepara para enfrentar un desafío que marcará su 2025.