En plena planificación para un exigente 2025, Boca Juniors avanza en su mercado de pases con la mira puesta en reforzar su plantilla, y una de las prioridades es asegurar un arquero de jerarquía. Entre los nombres destacados surge el de Rodrigo Rey, actual guardameta de Independiente, quien se ha consolidado como pieza fundamental del equipo de Avellaneda. Sin embargo, las negociaciones para su incorporación no parecen ser sencillas, considerando el contrato vigente del arquero hasta diciembre de 2026 y su relevancia en el esquema del Rojo.
Rey, quien fue titular en el reciente enfrentamiento entre Boca e Independiente en el cierre de la Liga Profesional, ha demostrado un nivel notable en el campeonato, acumulando 15 vallas invictas en 27 partidos. Estos números, sumados a su liderazgo dentro del plantel, lo convierten en un objetivo atractivo para el Consejo de Fútbol encabezado por Juan Román Riquelme. El interés por Rey no es nuevo; desde su paso por Gimnasia y Esgrima La Plata, su nombre figura en la órbita del club de la Ribera.
A pesar de las intenciones de Boca, Independiente no contempla desprenderse de su arquero estrella, especialmente con la Copa Sudamericana 2025 en el horizonte. Además, el valor de mercado del santafesino, estimado en 1.8 millones de dólares según Transfermarkt, sumado a su contrato a largo plazo, complica aún más el panorama para el Xeneize.
Boca, que ya desembolsó cifras importantes por incorporaciones como Carlos Palacios, también evalúa otras alternativas para el arco, como Washington Aguerre y Brayan Cortés. Con poco margen de tiempo antes del inicio de los repechajes de la Libertadores, las próximas semanas serán clave para definir el plantel que buscará devolver al equipo a los primeros planos internacionales. ¿Será Rey el elegido o Boca optará por explorar otras opciones en este mercado decisivo?