En medio de un mercado de pases intenso, donde Boca Juniors ha sido protagonista con importantes incorporaciones, el regreso de Leandro Paredes sigue siendo uno de los temas más resonantes. El mediocampista, actualmente en la Roma, rechazó una oferta concreta del Santos de Brasil, que llegó de la mano de Neymar, excompañero suyo en el París Saint-Germain. Paredes prioriza su sueño de regresar al club que lo vio nacer futbolísticamente, mientras los días avanzan y el cierre del libro de pases se acerca.
Según trascendió, el Santos mostró gran interés en sumar a Paredes para reforzar su plantel en el Brasileirao. La propuesta llegó con un atractivo componente emocional: Neymar, figura emblema del equipo brasileño, intercedió directamente en las negociaciones para tentar al volante argentino. Sin embargo, Paredes dejó claro que su prioridad es Boca, equipo que todavía no ha oficializado una oferta formal, pero que mantiene abierta la puerta para su retorno.
En cuanto a la situación contractual, el mediocampista mundialista enfrenta un escenario complejo. Roma, donde es titular y uno de los capitanes del equipo, pretende extender su vínculo, que vence en junio próximo. Además, su continuidad podría asegurarse automáticamente si cumple con ciertos objetivos de participación en los partidos restantes de la temporada. Esto pone presión sobre el Consejo de Fútbol de Boca, liderado por Juan Román Riquelme, quien busca acelerar las gestiones para concretar el fichaje antes del cierre del mercado el 31 de enero.
En las próximas horas, se espera un contacto entre la dirigencia de Boca y el representante de Paredes. Mientras tanto, el Xeneize cuenta con un plan alternativo: la posible salida del juvenil Mauricio Benítez a Bélgica podría extender el plazo de negociaciones un mes más. Este margen adicional podría ser decisivo para cumplir el sueño de repatriar a Paredes y verlo nuevamente con la camiseta azul y oro.
Con el reloj en contra, Boca mantiene el optimismo, mientras el regreso de Paredes se convierte en una novela que tiene a los hinchas en vilo.