En esencia, la atención plena es sencilla: consiste en permanecer consciente y en el presente más que ninguna otra cosa, pero lo difícil es practicarla con constancia. Este artículo te ofrece una serie de formas sencillas de integrar los principios de la atención plena en tu vida cotidiana.
No subestimes su valor: puede que lleven relativamente poco tiempo y parezcan demasiado simplistas, pero muchos de estos consejos han demostrado su eficacia. Pruébalos por ti mismo y retén tu juicio hasta que hayas probado las herramientas durante al menos unas semanas. Ya sea trabajando, tomando café o jugando a casino online Uruguay, empieza a hacerlo todo con atención.
Atención plena en tus actividades diarias
¿Te cuesta recordar si ya te has lavado el pelo cuando estás en la ducha? ¿Olvidas a veces por qué has entrado en una habitación? Estos son signos de que tu mente está llena, pero no estás siendo consciente.
Afortunadamente, hay muchas oportunidades para practicar a lo largo del día: pasear, trabajar en el jardín, incluso comer chocolate. Se trata simplemente de hacer las cosas con un mayor sentido de la conciencia.
Mueve tu cuerpo a diario
Mover el cuerpo mejora la salud física, mental y emocional. Reduce el riesgo de enfermedades crónicas como la diabetes y las cardiopatías, e incluso puede reducir los sentimientos de ira. También mejora la función cerebral y ayuda a dormir mejor:
- Busca en YouTube ejercicios rápidos, básicos o avanzados de yoga que puedas probar hoy mismo;
- Intenta practicar un nuevo deporte o de ir de excursión al parque público de tu localidad;
- Incluso un paseo diario de 30 minutos, un par de minutos de estiramientos o subir y bajar una escalera varias veces es beneficioso.
Olvídate de las tareas múltiples
En una sociedad obsesionada con la productividad y los logros, puede resultar abrumador empezar una tarea, por no hablar de terminarla. Aunque la gente te anime a escribir largas listas de lo que debes hacer y hacer al máximo en cada minuto, nuestros cerebros humanos no están diseñados para la multitarea pesada. Aquí tienes algunos consejos para avanzar en una tarea u otro objetivo sin agobiarte ni procrastinar.
- Haz un brain dump: parte de lo que nos estresa de todo lo que tenemos que hacer es tenerlo todo dando vueltas en la cabeza. Intenta escribir todo lo que te venga a la cabeza o lleva una lista electrónica de tareas para despejar la mente.
- Fíjate objetivos razonables y específicos: divide un objetivo grande en pasos más pequeños. Por ejemplo, cuando tengas que hacer los deberes de la semana, comprométete un día a completar dos de los problemas asignados, cuatro frases escritas o 15 minutos de investigación.
- Escribe tu motivación: piensa en las razones que te impulsan a trabajar para conseguir un objetivo.
Sé agradecido cada día
La gratitud es la mejor actitud. La gratitud es cuando descubres cómo querer lo que tienes y no querer lo que no tienes. Normalmente, la gente quiere lo que no tiene y no quiere lo que tiene. Esto conduce a una sensación de insatisfacción.
Puedes practicar la gratitud ahora mismo. Millones de personas en el mundo no tienen ni un solo libro. Piensa en el hecho de que tú puedes leer, otra habilidad inaccesible para millones de personas.
La gratitud requiere atención plena. Digamos que estás cocinando. Agradecer lo afortunado que eres por tener comida a tu disposición requiere que seas consciente, y eso te lleva al momento presente.
Desconéctate con regularidad
La conectividad constante puede ser abrumadora. Recibimos un bombardeo de notificaciones, correos electrónicos y actualizaciones de las redes sociales las 24 horas del día, los 7 días de la semana, lo que nos deja poco espacio para relajarnos de verdad.
Para abrazar de verdad la vida slow, programa pausas tecnológicas regulares. Ya sean unas horas cada tarde o un día entero el fin de semana, desconectar de las pantallas te permite reconectar contigo mismo y con los que te rodean.
Durante tus momentos sin tecnología, realiza actividades que fomenten la presencia y la conexión. Lee un libro físico, mantén una conversación cara a cara o pasa tiempo en la naturaleza. Estos descansos del mundo digital ofrecen la oportunidad de cultivar la atención plena.