El sueño de volver a vestir la camiseta azul y oro estuvo cerca de concretarse, pero finalmente Leandro Paredes continuará su carrera en la Roma, al menos por ahora. A pesar de los intensos diálogos entre el mediocampista y Juan Román Riquelme, las diferencias en el contrato y la dificultad para destrabar su salida del club italiano terminaron frustrando la posibilidad de su regreso inmediato. Sin embargo, Boca mantiene la esperanza de contar con él en junio, cuando podría quedar en condición de libre.
Desde hace meses, la dirigencia xeneize trabajó con la intención de repatriar a Paredes, quien siempre manifestó su deseo de volver a Boca en el momento adecuado. El futbolista, campeón del mundo con la Selección Argentina, tuvo reiteradas charlas con Riquelme y las negociaciones llegaron a un punto en el que solo restaban detalles financieros. Boca le ofreció un contrato por cuatro años con un salario equiparable al de Edinson Cavani, pero las pretensiones del volante eran más elevadas y no se logró un acuerdo.
Otro factor determinante fue la compleja situación contractual del jugador con la Roma. El cierre inminente del mercado de pases obligaba a Boca a realizar un esfuerzo económico mayor para ejecutar su fichaje, algo que la dirigencia no estaba dispuesta a afrontar en este momento. Ante este escenario, la postura del club es clara: si no es ahora, la apuesta será en junio. Para entonces, Paredes podría quedar en libertad de acción si no activa la cláusula de renovación automática con la Roma.
Por el lado del jugador, su relación con Boca sigue intacta, aunque no quedó ajeno a la tensión que generó la negociación fallida. Algunas críticas en redes sociales y la sensación de que la propuesta no estuvo a la altura de su trayectoria dejaron ciertas dudas sobre cómo se desarrollarán las conversaciones en los próximos meses. Sin embargo, el vínculo con Riquelme sigue siendo fuerte y el club ya dejó en claro que volverá a la carga en el próximo mercado.
La incógnita radica en si Boca podrá cerrar su incorporación antes de que aparezca otra oferta seductora desde Europa o el fútbol árabe. Sin un compromiso firmado para junio, todo dependerá de la evolución de las negociaciones y de las decisiones que tome Paredes respecto a su futuro. Lo único cierto es que el deseo de ambas partes sigue latente y, con tiempo por delante, Boca buscará asegurarse el regreso de un jugador que sería un refuerzo de jerarquía para su plantel.