En un partido que tuvo de todo menos goles en el tiempo reglamentario, Talleres de Córdoba se impuso a River Plate en una dramática definición por penales y se consagró campeón de la Supercopa Internacional. El encuentro, disputado en el estadio La Nueva Olla de Paraguay, terminó 0-0 tras los 90 minutos y el alargue, pero en la tanda desde los doce pasos, el conjunto cordobés fue más efectivo y celebró su primer título desde 1999.
El desarrollo del partido fue intenso, con ambos equipos mostrando intenciones de imponerse en el juego, aunque sin claridad en los metros finales. River, dirigido por Marcelo Gallardo, tuvo mayor posesión y buscó generar peligro con la movilidad de sus delanteros, pero la defensa de Talleres se mostró firme. Por su parte, el equipo cordobés apostó a las transiciones rápidas y a los remates de media distancia, exigiendo en varias oportunidades al arquero Franco Armani, quien respondió con solvencia.
Las situaciones más claras llegaron en el complemento, cuando Miguel Borja tuvo la chance de darle el triunfo a River, pero su definición no fue precisa. Talleres también tuvo su oportunidad con Federico Girotti, quien ganó en el área rival pero no logró darle dirección a su cabezazo. A medida que avanzaba el reloj, la tensión crecía y la posibilidad del alargue se hacía inevitable.
Con el tiempo suplementario consumido y sin que el marcador se alterara, llegó el momento de la definición desde el punto penal. River falló en dos ejecuciones clave, mientras que Talleres mantuvo la calma y convirtió tres de sus cinco disparos, lo que le permitió sellar un triunfo histórico. Con esta victoria, el equipo cordobés rompió una sequía de más de 25 años sin títulos y sumó una nueva estrella a su escudo, desatando la euforia de sus hinchas, que sueñan con seguir haciendo historia.