Este domingo por la tarde, Boca Juniors le ganó 1 a 0 a Barracas Central en La Bombonera, en un partido que tenía más peso emocional que fútbol. El encuentro, correspondiente a la Liga Profesional. Con este resultado, el equipo de Fernando Gago no solo recuperó la punta de la Zona A, sino que también se acomodó en lo más alto de la tabla anual, alimentando una ilusión que parecía desvanecerse tras el traspié ante Newell’s.
El único tanto del partido llegó a los 40 minutos del primer tiempo y fue obra de Rodrigo Battaglia, quien marcó su primer gol con la camiseta azul y oro desde su llegada al club. El defensor aprovechó un centro quirúrgico de Lautaro Blanco y, sin marca dentro del área, empujó la pelota al fondo del arco para destrabar un partido que hasta ese momento se mostraba opaco, predecible y dominado por el planteo defensivo del rival.
La actuación del Xeneize fue discreta, sin brillar ni imponer condiciones claras, pero fue suficiente para doblegar a un Barracas que apostó por replegarse con dos líneas bien cerradas, priorizando la resistencia por sobre el protagonismo. Boca, en tanto, cayó repetidamente en la monotonía de buscar por el sector izquierdo con Zeballos, sin lograr profundidad ni desequilibrio, más allá de un par de intentos aislados.
En la segunda mitad, el equipo visitante intentó animarse, incluso contó con una chance clara para empatarlo, pero falló en la definición. Boca, por su parte, pudo haber liquidado el trámite con otro tanto de Cavani, pero el VAR anuló su gol por posición adelantada de Carlos Palacios.
Más allá del juego deslucido, el triunfo llegó en un momento clave. No solo le devolvió tranquilidad a Gago en medio de rumores y críticas, sino que renovó el ánimo de un equipo que, con ocho victorias en diez fechas, busca dejar atrás fantasmas recientes. Boca ganó, no gustó, pero avanzó un paso más en su objetivo: pelear hasta el final.