Boca atraviesa horas decisivas tras el abrupto cierre del ciclo de Fernando Gago como entrenador. Mientras Mariano Herrón asumió interinamente y ya prepara al equipo para enfrentar a Tigre este domingo, desde el Consejo de Fútbol se activó la búsqueda de su sucesor. Y aunque los nombres de Gabriel Milito y Gustavo Quinteros dominan las conversaciones, en las últimas horas emergió con fuerza una opción que despierta el interés de Juan Román Riquelme: Cristian “Kily” González.
El exentrenador de Unión de Santa Fe, que quedó libre hace menos de tres semanas, mantiene una relación personal sólida con Riquelme desde sus años como compañeros en la Selección Argentina. Aunque no coincidieron en el club, ambos representan una época donde la camiseta azul y oro convivía con jugadores de fuerte temperamento, algo que Román valora especialmente. Kily jugó 40 partidos en Boca entre 1995 y 1996, antes de emigrar a Europa, y ese pasado también juega a su favor.
Si bien su nombre no aparece al tope de las preferencias, su disponibilidad inmediata y su fuerte carácter empiezan a pesar cada vez más en la consideración de los encargados de tomar decisiones en el club. El Kily ya estuvo en carpeta en otros momentos, pero ahora, con Gago fuera del camino y otros candidatos aún sin cerrar su llegada, la posibilidad de que González se meta en la conversación final no es descabellada.
Por el momento, el plan es que Herrón siga al frente al menos hasta los playoffs del Torneo Apertura. Sin embargo, si el técnico finalmente elegido reclama asumir el mando de inmediato, los tiempos podrían acelerarse. Mientras tanto, el Consejo observa, analiza y mueve piezas. Y el Kily, en silencio, espera su oportunidad más grande.