En medio de la incertidumbre que atraviesa Boca tras la salida de Fernando Gago, un nombre retumba con fuerza en los pasillos de Brandsen 805: Carlos Bianchi. El entrenador más ganador de la historia del club podría protagonizar un regreso inesperado si Juan Román Riquelme logra convencerlo para iniciar su cuarto ciclo al frente del equipo.
Por ahora, el Virrey no recibió ningún llamado formal. Sin embargo, en una de las últimas reuniones del Consejo de Fútbol, su nombre surgió como una posibilidad real y tentadora. Riquelme, actual presidente del club, ya expresó en su entorno más cercano que buscará contactarlo personalmente para conocer su disposición a volver a un cargo que no ocupa desde hace más de una década.
Bianchi no dirige desde su paso por el Boca versión 2013-2014, un ciclo que no logró emular sus años dorados. Aquel regreso terminó de forma anticipada luego de una derrota ante Estudiantes y dejó un saldo tibio: 26 triunfos, 21 empates y 25 caídas. A pesar de ello, el recuerdo de sus conquistas aún pesa. Con él al mando, Boca tocó el cielo futbolístico: ganó tres Copas Libertadores, dos Intercontinentales y cuatro torneos locales, marcando una época gloriosa que todavía emociona a los hinchas.
La dirigencia también maneja otras opciones, como Gabriel Milito y Gustavo Quinteros, aunque la figura del Virrey representa algo más que una decisión táctica: es un gesto simbólico, un intento por recuperar la identidad xeneize en tiempos de transición.
Por el momento, Mariano Herrón continuará al frente del equipo de manera interina, pero la pelota ya comenzó a rodar fuera de la cancha. En Boca, el deseo está claro: quieren convencer a Bianchi. La pregunta es si el Virrey está dispuesto a volver a calzarse el buzo. Y en La Bombonera, muchos ya se ilusionan. ¿Se viene el último baile?