Lamine Yamal festejando un gol con Barcelona

En un duelo vibrante cargado de emociones y golazos, Barcelona e Inter de Milán empataron 3-3 en el Estadio Olímpico Lluís Companys por la ida de las semifinales de la UEFA Champions League. Con momentos de alto vuelo futbolístico, polémicas y una lesión de Lautaro Martínez que encendió las alarmas en el conjunto italiano, la eliminatoria quedó totalmente abierta de cara al partido decisivo del martes 6 de mayo en el Giuseppe Meazza, donde se conocerá al primer finalista del torneo.

El arranque fue demoledor para el equipo de Simone Inzaghi, que sorprendió al local antes del minuto de juego. Denzel Dumfries se proyectó por la banda derecha y envió un centro rasante que Marcus Thuram transformó en gol con una sutil definición de taco, silenciando Montjuic. Pocos minutos después, el propio Dumfries amplió la ventaja tras una jugada preparada desde un córner, con una acrobática definición que dejó sin respuestas a la defensa catalana.

Lejos de caerse, el Barcelona respondió con rebeldía y buen fútbol. Lamine Yamal, la joven joya blaugrana, lideró la reacción con una jugada individual repleta de habilidad, encarando rivales y definiendo con clase para descontar. El impulso no se detuvo y, cerca del final de la primera parte, Ferrán Torres culminó una gran acción colectiva para sellar el empate parcial.

El complemento mantuvo la intensidad. Lautaro Martínez, que había sentido una molestia física, fue reemplazado por Mehdi Taremi. Pese a la baja de su capitán, Inter volvió a adelantarse gracias a un nuevo cabezazo de Dumfries, autor de un doblete inesperado. Pero el empate llegó otra vez por una jugada fortuita: un misil de Raphinha se estrelló en el travesaño, pegó en la espalda del arquero Yann Sommer y terminó dentro del arco.

El árbitro francés Clément Turpin también tuvo su protagonismo al anular, con la ayuda del VAR, un gol de Henrikh Mkhitaryan por una posición adelantada milimétrica. Con ese sabor agridulce, Inter dejó escapar la posibilidad de volver a Italia con una ventaja en el marcador.

El 3-3 final dejó claro que se trata de una semifinal entre dos gigantes europeos que no se guardan nada. El desenlace se vivirá en Milán, el próximo martes a las 16:00 (hora argentina), donde uno de ellos se meterá en la gran final de la Champions League para enfrentar al ganador de la llave entre PSG y Arsenal.

Por Federico Barrios

Soy un periodista deportivo apasionado por el fútbol argentino y su cultura. A través de la escritura, mi objetivo es transmitir la emoción y la pasión que rodean a este deporte. He recorrido estadios, entrevistado a jugadores y compartido historias que capturan la esencia del fútbol en Argentina.