En una decisión que marca un antes y un después para el fútbol sudamericano, la Confederación Brasileña de Fútbol confirmó oficialmente la llegada de Carlo Ancelotti como nuevo director técnico de la Selección Nacional. El entrenador italiano, una leyenda viviente del fútbol europeo, dará un paso inédito en su carrera al dirigir por primera vez a una selección nacional, y nada menos que a Brasil, la pentacampeona del mundo.
El vínculo del experimentado técnico de 65 años se extenderá hasta el Mundial de 2026 y su debut al frente del equipo ya tiene fecha. Será el próximo 5 de junio, cuando Brasil visite a Ecuador en el marco de la jornada 15 de las Eliminatorias Sudamericanas. Cuatro días después, el 9 de junio, se presentará oficialmente ante el público brasileño recibiendo a Paraguay, en lo que promete ser una fiesta en las tribunas y un nuevo inicio desde lo futbolístico.
Ancelotti, quien aún debe cerrar su ciclo al frente del Real Madrid a fines de mayo, llegará a la Verdeamarela con una mochila repleta de títulos: múltiples Champions League, ligas en Italia, España, Inglaterra y Alemania, y el respeto absoluto del ambiente futbolero mundial. Su desembarco en Sudamérica no solo es estratégico desde lo deportivo, sino también simbólico: Brasil apuesta por la experiencia, el prestigio y la serenidad táctica de un hombre que supo liderar a figuras del más alto nivel.
La actualidad del seleccionado brasileño en las Eliminatorias refleja la urgencia de este cambio. Cuarto en la tabla con 21 puntos, y un balance irregular de cuatro victorias, seis empates y tres caídas, Brasil busca reencontrarse con su identidad ganadora. El presidente de la CBF, Ednaldo Rodrigues, no escatimó elogios al presentar a su nuevo técnico y dejó claro que la ambición es recuperar el lugar de privilegio que la Canarinha supo ostentar.
En septiembre, Ancelotti tendrá otros dos compromisos clave antes de iniciar la preparación hacia la Copa del Mundo: recibirá a Chile y luego viajará a Bolivia, cerrando su primer bloque de Eliminatorias. A partir de allí, comenzará una etapa de amistosos y definición de la lista de nombres que intentará devolver a Brasil a la cima del mundo.
El fútbol mundial mira hacia Sudamérica con asombro y expectativa. La historia de Ancelotti y Brasil acaba de comenzar.