En medio del clima tenso que se vive en Boca Juniors tras los insultos que recibió la dirigencia en el partido ante Lanús, el club publicó un nuevo mensaje en sus redes sociales con un tono conciliador: “El lunes jugamos en casa. Todos juntos, siempre”. El posteo, acompañado por una imagen del recibimiento al equipo en La Bombonera, busca apaciguar las aguas antes del clásico frente a Independiente por los cuartos de final del Torneo Apertura.
La publicación llega luego de la polémica generada por un anterior mensaje institucional que decía “Nosotros alentamos”, en referencia a los hinchas que continuaron cantando a favor del equipo pese a las críticas. Aquella frase, acompañada de un video con imágenes de la hinchada, fue interpretada como una respuesta indirecta a los cánticos contra la Comisión Directiva liderada por Juan Román Riquelme, lo que profundizó aún más la grieta entre diferentes sectores de la tribuna.
Durante el duelo ante Lanús, por primera vez en la gestión Riquelme, una parte del estadio insultó abiertamente a los dirigentes. La barra brava respondió de inmediato con cánticos contra los plateístas, generando un ambiente cargado de tensión que dejó al descubierto la fractura interna. Desde el club creen que, más allá del enojo deportivo —potenciado por la ausencia de Boca en torneos internacionales en 2025—, también hay una intención política detrás de ciertos sectores.
En este contexto, Riquelme rompió el silencio desde Paraguay, donde participó del congreso de la FIFA, y les dejó un mensaje directo a los hinchas: “Los quiero mucho, que disfruten. Vamos a estar bien, que no se dejen llenar la cabeza”.
Mientras tanto, el plantel se prepara para recibir a Independiente en una Bombonera que sigue siendo una fortaleza —no pierde allí desde septiembre de 2024—, pero que podría volverse un escenario hostil si el equipo no responde. La dirigencia lo sabe, y por eso apuesta ahora por un discurso de unidad, en busca de recuperar la paz antes de un partido decisivo.