Desde Miami, el presidente xeneize no ocultó su entusiasmo por volver a contar con el campeón del mundo. Las negociaciones avanzan y la ilusión crece día a día.
Instalado en Miami junto al plantel que participará del Mundial de Clubes, Juan Román Riquelme dejó un mensaje claro que sacudió al mundo Boca: quiere a Leandro Paredes de vuelta en la Bombonera y siente que esta vez el sueño está a punto de concretarse. A diferencia de lo que ocurría a comienzos de año, cuando las chances eran solo rumores y deseos, hoy la situación es muy distinta. El propio Román lo dijo con una sonrisa inconfundible: “La ilusión es más grande que la que tenía en enero”.
El regreso del mediocampista campeón del mundo parece más cercano que nunca. Riquelme confirmó que la propuesta ya fue hecha, al menos verbalmente, y contempla un contrato por tres años y medio con un salario similar al que percibía en Roma. Falta apenas un paso: que el ofrecimiento se formalice por escrito y Paredes lo firme. Una vez cumplido ese trámite, Boca negociaría con el club italiano la activación de la cláusula de salida fijada en 3,5 millones de dólares. Según sugirió el presidente, esto podría concretarse incluso antes de que finalice el Mundial de Clubes.
La devoción de Riquelme por el posible regreso de Paredes llegó al punto de compararlo con su propia vuelta como jugador: “Sería más importante que la mía. Yo ya no juego más. Ahora él es quien ilusiona a la gente”, expresó. Su entusiasmo, medido pero transparente, dejó en claro que no se trata de un simple anhelo, sino de una operación seria, trabajada y en su etapa final.
Mientras tanto, en Estados Unidos, el equipo se prepara con la expectativa lógica de una competencia internacional de peso. Riquelme se mostró feliz con el grupo, destacó las incorporaciones de Braida y Pellegrino, y no cerró la puerta a más refuerzos. Incluso reveló que aún mantienen esperanzas de sumar a Ayrton Costa, aunque reconoció que su viaje está en suspenso.
Con el plantel enfocado en el debut ante Benfica, la ilusión deportiva convive con otra que moviliza a los hinchas: volver a ver a Paredes con la camiseta azul y oro. Y esta vez, todo indica que la Bombonera volverá a rugir por él.