Lionel Messi fue nuevamente la figura estelar del Inter Miami en el triunfo 2-1 frente a Nashville, con dos goles que resumen su talento intacto y su voracidad competitiva.
En el Chase Stadium, el equipo dirigido por Javier Mascherano logró su tercera victoria consecutiva en la MLS, esta vez con el sello del capitán argentino, que alcanzó los cinco dobletes consecutivos en la liga, una marca sin precedentes en el certamen. El primer tanto llegó con una ejecución precisa de tiro libre, tras una infracción que él mismo generó al borde del área. Lejos de buscar la altura, eligió un remate a rastrón, potente y esquinado, que dejó sin reacción al arquero Joe Willis.
En el complemento, y cuando el partido estaba 1-1 por el empate parcial de Hany Mukhtar, Messi aprovechó un grosero error de salida del propio Willis: le robó la pelota, definió con categoría y volvió a poner en ventaja a Las Garzas, que hoy lo tienen como líder, goleador y eje total de un equipo que crece partido a partido.
Con estos dos goles, Messi llegó a 69 tantos de tiro libre en su carrera y se metió entre los cinco máximos especialistas de la historia. Además, con 11 gritos en los últimos seis partidos, volvió a confirmar que su presente en Estados Unidos no es un retiro dorado, sino otra etapa brillante de su trayectoria. La MLS le queda chica, pero él sigue jugando con la misma pasión de siempre.
La historia continúa. Y Messi también.