Después de más de una década, Leandro Paredes volvió a jugar oficialmente con la camiseta de Boca. Fue en el empate 1-1 frente a Unión de Santa Fe, por la segunda fecha del Torneo Clausura. El mediocampista campeón del mundo ingresó en el segundo tiempo y dejó una buena imagen, con precisión en los pases y participación directa en el gol del empate.
Paredes había sido citado por primera vez en su regreso al club, tras completar algunos entrenamientos con el plantel. En un partido que Boca no lograba controlar desde el juego, Miguel Ángel Russo decidió mandarlo a la cancha junto a Cavani y Barinaga. El ingreso se produjo apenas después del gol del Tatengue, lo que obligó a los recién ingresados a entrar en un contexto adverso.
Rápidamente, Paredes se ubicó como volante central y le dio más claridad a la circulación. Se asoció con Battaglia y Alarcón, y logró que el equipo adelantara sus líneas. Desde un córner ejecutado por él llegó el cabezazo de Di Lollo que significó el 1-1 final. A partir de ese momento, Boca creció en el desarrollo del juego y tuvo algunas chances para ganarlo, aunque sin efectividad en los metros finales.
El volante jugó 32 minutos, tocó la pelota en 51 ocasiones y completó 45 pases, con apenas seis errores. No remató al arco, pero sumó una asistencia y recuperó dos balones. Más allá del resultado, su presencia fue bien valorada por el cuerpo técnico y los hinchas, que lo recibieron con aplausos. Un regreso esperado, que ya empieza a dejar señales positivas.