En una noche cargada de tensión en La Plata, Estudiantes reaccionó a tiempo y dio vuelta un partido complicado ante Huracán para imponerse por 2 a 1 en el estadio UNO, por la segunda fecha del Torneo Clausura. En medio de los rumores sobre el ciclo tambaleante de Eduardo Domínguez, el equipo mostró temple para revertir la historia y sumar su primera victoria en la competencia.
El comienzo no fue el esperado para el Pincha. A los pocos minutos, Fabio Pereyra sorprendió a todos con un cabezazo certero tras un córner y puso en ventaja al Globo, que hasta ese momento controlaba el desarrollo con inteligencia y orden. Estudiantes, desbordado por momentos, acumuló amonestaciones y errores defensivos que amenazaban con abrir aún más la brecha en el marcador. La primera parte terminó con el equipo local silbado por algunos sectores del público, que no ocultaban su preocupación por el rendimiento y el resultado.
La segunda mitad marcó un giro radical, impulsado por un cambio clave: el ingreso de Edwuin Cetré. El colombiano, que había quedado afuera del once inicial, entró decidido a cambiar la historia y así lo hizo. Primero, desató la ovación del estadio con una espectacular chilena que se convirtió en el empate transitorio. Luego, apenas unos minutos más tarde, asistió a Alexis Castro para que el volante convirtiera el tanto de la victoria con un remate cruzado. Dos jugadas, dos impactos que transformaron el clima del partido y del vestuario.
La victoria llegó como un bálsamo para Domínguez, cuestionado por la falta de resultados y un rendimiento irregular en el cierre del Apertura. Aún con varias amonestaciones —incluyendo seis jugadores del local y un clima áspero en el campo—, Estudiantes sacó adelante un encuentro que había comenzado adverso y que parecía seguir el mismo patrón de frustraciones de semanas anteriores.
El final fue caliente: hubo expulsiones para Santiago Núñez y Leonardo Sequeira tras una pelea sobre el cierre, lo que anticipa una semana de trabajo con bajas en ambos planteles. Sin embargo, en Estudiantes la alegría fue mayor. No solo por los tres puntos, sino por el carácter mostrado en un momento de crisis.
Con esta victoria, el Pincha se acomoda en la Zona A y, sobre todo, gana confianza de cara a lo que viene. Huracán, en tanto, mostró cosas interesantes en ataque, pero volvió a sufrir errores defensivos y perdió el control del partido cuando más lo necesitaba. El Clausura recién comienza, pero ya deja señales claras: los que no resistan la presión, quedarán relegados rápidamente.