La eliminación en el Mundial de Clubes dejó consecuencias inmediatas en River. Marcelo Gallardo no solo aceleró el rearmado del plantel con incorporaciones estratégicas, sino que también tomó una decisión firme con varios nombres históricos y otros de bajo rendimiento: cuatro futbolistas fueron apartados del esquema y ya no figuran en los planes del entrenador para el segundo semestre.
Matías Rojas, Santiago Simón, Manuel Lanzini y Matías Kranevitter quedaron en una posición incómoda. Si bien siguen entrenando en el club, no son tenidos en cuenta, no suman minutos y ni siquiera forman parte de las convocatorias. La intención de la dirigencia es resolver sus salidas en las próximas semanas, aunque no todas las situaciones avanzan con la misma velocidad.
El caso de Simón es el más avanzado. El mediocampista de 23 años fue sondeado por equipos de Brasil, México y del fútbol argentino. Elche, desde España, acercó una oferta por un préstamo con opción de compra, pero fue rechazada: River busca una venta definitiva. Mientras tanto, Rosario Central también preguntó condiciones. Es el que más propuestas recibió y el que estaría más cerca de cambiar de aire.
Distinto es lo de Matías Rojas. El paraguayo no logró consolidarse desde su llegada, y apenas sumó 148 minutos oficiales con la camiseta del Millonario. Su alto salario y la necesidad de liberar un cupo de extranjero aceleran la búsqueda de una salida, aunque por ahora no hay ofertas firmes. Desde el club ya le comunicaron a su representante que le consiga nuevo destino.
Lanzini, por su parte, recibió consultas desde la MLS y también del fútbol local, donde Estudiantes aparece como posible interesado tras la inminente salida de Tiago Palacios. Sin embargo, el alto contrato del mediocampista dificulta su desvinculación inmediata, salvo que acepte una rebaja considerable.
Kranevitter, relegado por la presencia de Enzo Pérez y la llegada de Juan Carlos Portillo, también quedó fuera del proyecto. Si bien hubo llamados desde México y Estados Unidos, aún no hay negociaciones concretas. En caso de no sellar su salida ahora, podría marcharse en diciembre con el pase en su poder.
River avanza con una renovación profunda, apuntando a un plantel más joven, dinámico y competitivo. Pero mientras llegan caras nuevas, el club busca resolver un tema sensible: la salida de quienes supieron vestir con historia la camiseta, pero que ya no tienen lugar en el nuevo ciclo del Muñeco.