River Plate atraviesa días de incertidumbre luego de que Lucas Martínez Quarta encendiera una señal de alerta en el entrenamiento de este miércoles en Ezeiza. A pocos días del compromiso frente a San Martín de Tucumán, válido por los 16avos de final de la Copa Argentina, el defensor central sufrió una molestia en la rodilla derecha que lo marginó del viaje a Santiago del Estero y lo dejó en duda para los cruciales compromisos que se avecinan.
El “Chino” debió abandonar la práctica antes de tiempo por una dolencia que, según informaron desde el entorno millonario, podría tratarse de un esguince. Si bien el diagnóstico oficial se conocerá tras los estudios médicos que se le realizarán en las próximas horas, en Núñez ya asumen que no será de la partida frente al equipo tucumano y que existe un riesgo real de que también se pierda el partido de ida por los octavos de final de la Copa Libertadores ante Libertad. En su lugar, Germán Pezzella ocupará la zaga central en el cruce copero de este sábado a las 21.10 en el estadio Madre de Ciudades.
Mientras la preocupación crece en torno al estado físico de Martínez Quarta, otras piezas del plantel empiezan a ofrecer señales alentadoras. Giorgio Costantini, el juvenil de 19 años que había sufrido una fisura en el quinto metatarsiano del pie derecho durante el Mundial de Clubes, recibió el alta médica tras tres semanas de recuperación y podría volver a sumar minutos ante San Martín. Otro que se aproxima al retorno es Sebastián Driussi, quien continúa recuperándose del esguince en su tobillo izquierdo. Aunque este miércoles entrenó de forma diferenciada, el cuerpo técnico lo evaluará este jueves para definir si integra el banco de suplentes.
Por último, el refuerzo Juan Carlos Portillo continúa trabajando de manera progresiva. El ex Talleres todavía no debutó con la camiseta de River y, aunque su evolución es positiva, el cuerpo técnico no lo arriesgará hasta el clásico frente a Independiente, previsto para el 8 de agosto.
La situación de Martínez Quarta genera inquietud en un momento decisivo de la temporada. River se juega el pase a octavos en la Copa Argentina y mantiene vivas sus aspiraciones en la Libertadores, donde perder a un pilar defensivo podría significar un golpe duro para las aspiraciones del equipo de Gallardo.