Mientras la interna de Boca sigue sumando capítulos cargados de tensión, Marcos Rojo se convirtió en protagonista de un nuevo episodio que reaviva el conflicto tras su marginación del plantel profesional. En medio del escándalo por la drástica decisión de Miguel Ángel Russo de apartarlo, junto a Marcelo Saracchi y Cristian Lema, una historia publicada por el propio Rojo en Instagram encendió la polémica.
La imagen, que en un principio pasó inadvertida, mostraba al defensor abrazado con Nelson Genéz, uno de los utileros del club. A simple vista parecía una postal más de la rutina diaria, pero en el contexto actual la foto tomó otro significado. Según trascendió, fue justamente uno de los miembros de la utilería quien le comunicó al ex capitán que ya no debía ingresar al vestuario principal del plantel profesional, luego de una fuerte discusión con el cuerpo técnico en el predio de Ezeiza.
Este detalle no hizo más que profundizar el malestar. Rojo, sorprendido por enterarse de semejante decisión a través de un empleado del club, no disimuló su enojo. Horas más tarde, Raúl Cascini y Marcelo Delgado, miembros del Consejo de Fútbol, le informaron formalmente la medida adoptada por Russo, que también alcanzó a Saracchi y Lema.
La relación de Rojo con el club ya venía desgastada desde hace tiempo. Entre lesiones constantes, actitudes fuera de protocolo y declaraciones desafortunadas, su imagen dentro del vestuario se fue debilitando, incluso para figuras como Juan Román Riquelme, quien hasta hace poco lo consideraba una pieza clave del equipo. Esta última situación, marcada por un nuevo cortocircuito con el cuerpo técnico, terminó por dinamitar cualquier posibilidad de reconciliación.
Con contrato vigente hasta diciembre, la dirigencia analiza ahora los pasos a seguir. La rescisión aparece como el camino más viable, y las próximas horas serán determinantes para abrir una negociación formal. Mientras tanto, Estudiantes de La Plata se perfila como posible destino. Sin embargo, desde el Pincha ya avisaron que antes de pensar en su regreso, Rojo deberá cerrar su capítulo con Boca y, sobre todo, recomponer el vínculo con los hinchas del club que lo vio nacer.
El conflicto está lejos de cerrarse. En Boca, el clima sigue siendo espeso, y la historia de Rojo con el utilero parece haber sido mucho más que una simple coincidencia.