Marcelo Saracchi atraviesa sus últimas horas como jugador de Boca, al menos en lo que respecta a lo deportivo. Marginado del plantel profesional por decisión de Miguel Ángel Russo, el defensor uruguayo intentó abrir una puerta de salida, pero el club se la cerró de forma categórica. Según trascendió, su intención fue rescindir el vínculo vigente hasta fines de 2027 a cambio de percibir un año de su salario, lo que implicaba desestimar los últimos 18 meses de contrato. Sin embargo, desde el Consejo de Fútbol descartaron esa posibilidad de forma inmediata.
Mientras los días pasan y su situación se estanca, Saracchi continúa entrenando apartado del grupo, junto a un preparador físico en el predio de Ezeiza. No forma parte de las prácticas colectivas, ni lo hará en lo inmediato, salvo que surja un acuerdo que le permita cambiar de club. La intención del lateral es emigrar lo antes posible, incluso si eso significa salir a préstamo, con opción u obligación de compra, aunque todavía no se ha concretado nada firme.
El uruguayo fue uno de los tres futbolistas borrados por Russo luego de una serie de episodios que no fueron bien recibidos por el cuerpo técnico. Junto a Cristian Lema y Marcos Rojo, ambos con contrato hasta diciembre de 2025, forma parte de un grupo completamente marginado, al que no se le permite participar del día a día del equipo.
El paso de Saracchi por Boca no fue el esperado. Desde su llegada, no logró consolidarse ni como titular ni como alternativa confiable. Fue titular apenas en algunos partidos y luego perdió terreno. Ahora, busca reencauzar su carrera en otro destino, pero deberá esperar que el club habilite su salida. En Boca, por lo pronto, no hay intenciones de facilitarle el camino.