En medio del turbulento presente futbolístico que atraviesa Boca, con once partidos sin conocer la victoria y el ciclo de Miguel Ángel Russo en la cuerda floja, apareció un nombre inesperado: Ricardo La Volpe. El exentrenador del Xeneize rompió el silencio y no dudó en postularse para regresar al banco azul y oro. “Si me llama Román, a este Boca lo manejo de taquito”.
La Volpe, quien dirigió a Boca en 2006 tras la salida de Alfio Basile, recordó su breve pero recordada etapa en el club. En aquel torneo Apertura, su equipo llegó a tener seis puntos de ventaja a falta de dos fechas, pero una sorpresiva caída en el tramo final derivó en un desempate que perdió ante Estudiantes de La Plata, frustrando el tricampeonato. Su paso fue breve: 17 partidos, 10 triunfos, 2 empates y 5 derrotas, con un 62% de efectividad.
Pese a ese cierre amargo, el exseleccionador de México en el Mundial de Alemania 2006 se mostró convencido de que puede aportar en este momento crítico del club. “¿Cómo me voy a negar a uno de los equipos más grandes de Argentina?”, expresó. Además, dejó abierta la puerta a un diálogo con el actual presidente del club, Juan Román Riquelme, con quien no ha tenido relación cercana: “Creo que puedo cambiar opiniones tomando un café con él”.
Por último, La Volpe fue crítico con el funcionamiento del equipo actual: “Boca tiene jugadores, pero hoy no hay espacio si no hay una disciplina táctica”, lanzó. Su nombre se suma a la lista de posibles reemplazos si Russo no logra revertir la situación en el corto plazo.