River Plate continúa su preparación de cara a uno de los partidos más exigentes de la cuarta fecha del Torneo Clausura: el duelo ante Independiente en Avellaneda. En medio de una semana intensa de trabajo táctico y físico, Marcelo Gallardo parece tener entre manos una carta inesperada para el clásico: el ingreso de Juan Fernando Quintero desde el arranque.
Aunque nada está confirmado oficialmente y el hermetismo en torno al armado del equipo sigue siendo una marca registrada del ciclo Gallardo, algunos movimientos en los entrenamientos de esta semana encendieron la alarma entre los habituales observadores del predio de Ezeiza. En una de las prácticas más exigentes, el colombiano apareció como titular en un ensayo, ocupando el lugar de Santiago Lencina en la banda derecha, lo que generó una oleada de especulaciones.
Una apuesta que combina talento y riesgo
Desde su regreso al club, Quintero ha sido llevado con cautela. El cuerpo técnico considera que aún debe recuperar ritmo competitivo y continuidad, sobre todo después de un tiempo prolongado sin jugar en el más alto nivel. Sin embargo, en los minutos que le tocó disputar ante San Lorenzo y San Martín de Tucumán —ingresando ambos partidos desde el banco— dejó destellos de su visión única y calidad para resolver en espacios reducidos, elementos que Gallardo valora especialmente para un cruce cerrado como el que se espera ante el Rojo.
La duda ahora gira en torno a si su inclusión sería desde el inicio o como una variante para el segundo tiempo, como ha sido hasta ahora. En Núñez reina la cautela, pero también el entusiasmo. El Muñeco no suele dar indicios claros, pero cuando sorprende, lo hace con intención. Y todo indica que tiene una estrategia puntual pensada para este compromiso.
Entre bajas y regresos, River ajusta su engranaje
El probable ingreso de Quintero no es la única variable que maneja el entrenador. Si bien la base del equipo se mantiene estable, hay jugadores que se suman y otros que aún no están disponibles. Lautaro Rivero se reincorporó al grupo luego de una lesión, aunque su regreso al once titular no es inminente. En tanto, Juan Carlos Portillo ya cuenta con el alta médica pero aún está en proceso de reacondicionamiento físico, por lo que no será apurado.
Además, Gallardo sigue aguardando por la recuperación de figuras importantes como Sebastián Driussi, Lucas Martínez Quarta y Maximiliano Salas. Ninguno llegaría en condiciones al partido del sábado, aunque se espera que estén disponibles para la próxima jornada o incluso para el debut en la próxima fase de la Copa Libertadores, donde River ya tiene rivales y fechas confirmadas.
El once, ¿con una sola modificación?
Hasta el momento, la formación más probable sigue siendo la misma que enfrentó a San Martín de Tucumán, con Armani en el arco; Montiel, Pezzella, Paulo Díaz y Acuña en defensa; un mediocampo con Castaño, Enzo Pérez y Galarza; y un tridente ofensivo con Lencina, Borja y Colidio. Si Gallardo decide apostar por Quintero, sería precisamente el juvenil Lencina quien dejaría su lugar, permitiendo que el colombiano se sume al tridente ofensivo en una posición más libre, algo similar al rol que ocupó durante su primera etapa en el club.
La decisión final dependerá del último entrenamiento previo al encuentro, pero lo cierto es que Gallardo ya dejó entrever que Juanfer podría dejar de ser una variante para convertirse en una pieza clave desde el inicio. Y si algo ha demostrado el técnico a lo largo de su trayectoria en River, es que no le teme a los desafíos tácticos, especialmente cuando hay tanto en juego.