Marcos Rojo vivió una noche intensa en su debut en el estadio Presidente Perón, donde Racing se impuso 3-1 ante Peñarol y avanzó a los cuartos de final de la Copa Libertadores. El defensor central comenzó como titular, participando activamente en la jugada del primer gol de Adrián Maravilla Martínez y mostrando seguridad en la zaga, aunque uno de sus tantos fue anulado por el VAR por infracción previa.
A los 73 minutos, Rojo pidió el cambio por Nazareno Colombo, con el encuentro igualado y la serie aún abierta. Sin embargo, la emoción del momento derivó en un episodio inesperado: a los 87 minutos, tras una protesta desmedida ante el cuarto árbitro por una infracción cometida sobre Colombo por Matías Arezo, el colegiado Wilmar Roldán decidió expulsar a Rojo, quien debió abandonar el banco de suplentes y dirigirse al vestuario.
Pese a la sanción, el defensor tuvo su momento de celebración cuando la Academia concretó la clasificación a cuartos, abrazándose con sus compañeros dentro del área. La expulsión de Rojo, sin embargo, tendrá consecuencias para el próximo cruce frente a Vélez, ya que el técnico Gustavo Costas no podrá contar con su refuerzo de jerarquía para la ida, y su participación en la vuelta o en otros compromisos dependerá del calendario de la Copa Argentina y del torneo local.
La noche terminó con un sabor agridulce para Rojo: un debut destacado pero interrumpido abruptamente por la roja, mientras Racing celebra un avance histórico en la Libertadores, dejando en claro que el equipo mantiene su chapa copera y la intensidad en cada partido decisivo.