La madrugada en Avellaneda tuvo un protagonista indiscutible: Gustavo Costas. El entrenador de Racing no ocultó su emoción tras la clasificación agónica frente a Peñarol, un 3-1 que valió mucho más que un simple pasaje a cuartos de final de la Copa Libertadores. En conferencia de prensa, el DT se mostró conmovido, orgulloso de sus jugadores y convencido de que la Academia tiene todo para soñar con llegar aún más lejos.
El triunfo en el Cilindro se vivió como una verdadera final. Así lo describió el propio Costas, quien había preparado a sus futbolistas para afrontar un partido límite. “Les dije que era una final, y la jugaron como tal. Los chicos dejaron todo y la gente también fue clave. Nos merecíamos esta alegría”, señaló el técnico, todavía con la adrenalina a flor de piel.
Una serie cargada de polémicas
El cruce ante Peñarol dejó varias situaciones que dieron que hablar. Entre ellas, el penal sancionado por Wilmar Roldán tras un codazo de Emanuel Gularte a Adrián Martínez. Mientras el plantel aurinegro protestaba, Costas fue categórico: “Para mí fue penal, le pega en la nuca con el codo. No me gusta hablar de los árbitros, pero sinceramente lo fue”.
Otro de los episodios que marcó la noche fue la inesperada expulsión de Marcos Rojo y Bruno Zuculini, ambos desde el banco de suplentes. El técnico se mostró sorprendido y hasta molesto: “Estaba sentado a dos metros, Rojo no dijo nada. Primero le puso amarilla y cuando se estaba yendo le sacó la roja. No entendí nada”.
La estrategia detrás de los penales
Aunque Racing logró la clasificación en tiempo reglamentario, Costas confesó que ya tenía planificado un cambio clave pensando en la tanda de penales: el ingreso de Facundo Cambeses en lugar de Gabriel Arias. “Lo habíamos decidido con el cuerpo técnico. Era un plan que ya estaba hablado, independientemente de cómo se diera el partido”, explicó.
El sueño de ir por todo
Más allá de la épica, Costas mira hacia adelante. El DT sabe que Racing tiene desafíos inmediatos en el torneo local y la Copa Argentina, pero su ambición está puesta en la Libertadores. “Esto no termina. Va a ser muy difícil, porque tenemos varios frentes, pero uno sueña con ir por todo. Estos chicos me hicieron cumplir el sueño de ganar dos títulos internacionales y ahora me regalan esta ilusión en la Copa más dura de todas”, declaró con una mezcla de orgullo y esperanza.
El técnico también aprovechó para recordar lo que significa dirigir a Racing, un club donde vivió alegrías y dificultades extremas: “Me enseñó cómo se vive el fútbol en Sudamérica. En momentos complicados, hasta me tocó hacer de dirigente cuando estábamos en quiebra. Pero siempre salimos adelante. Por eso digo que con estos jugadores vamos a la guerra. No tenemos los recursos de un Real Madrid o Barcelona, pero tenemos corazón y compromiso”.
Avellaneda sueña despierta
Con esta clasificación, la Academia se mete entre los ocho mejores de la Copa Libertadores 2025 y ya piensa en su próximo rival: Vélez. Costas y sus dirigidos saben que no será sencillo, pero lo que ocurrió ante Peñarol refuerza la convicción de que están preparados para competir contra cualquiera.
Racing celebró una de esas noches que quedan en la memoria. La ovación en el Cilindro, la emoción de su entrenador y la mística copera hacen que Avellaneda crea que este sueño recién comienza.