Néstor Grindetti hace su descargo por los incidentes

Independiente fijó una postura firme luego de los hechos de extrema violencia ocurridos en el partido de Copa Sudamericana frente a Universidad de Chile, que terminó con más de un centenar de detenidos y una veintena de heridos. A través de un comunicado encabezado por su presidente, Néstor Grindetti, el club de Avellaneda remarcó que no fue responsable de lo sucedido, sino víctima de un ataque planificado.

“Independiente no fue responsable sino víctima de ataques violentos y premeditados por parte de un grupo de delincuentes que vino con el objetivo de generar incidentes”, señaló Grindetti, quien además apuntó directamente contra la dirigencia chilena. En ese sentido, denunció “el accionar cómplice y vergonzoso de los dirigentes” rivales, a quienes acusó de intentar instalar que los disturbios fueron protagonizados únicamente por hinchas argentinos.

La postura del Rojo es clara: los incidentes que derivaron en la suspensión del encuentro tuvieron su origen en la tribuna visitante. “El partido se canceló exclusivamentte por la violencia de la parcialidad visitante”, explicó el presidente, subrayando que la institución cumplió “de manera rigurosa con todas sus obligaciones” y que se aplicaron todos los protocolos de seguridad exigidos por CONMEBOL.

El descargo también describió con detalle la magnitud de los desmanes: destrucción de cámaras de seguridad, incendios provocados en distintos sectores, vandalización de sanitarios y butacas, y el uso de estructuras de hormigón como proyectiles durante más de cuatro horas. Incluso denunciaron la presencia de “bombas de estruendo y armas blancas”, lo que para la dirigencia constituye una prueba de un plan de violencia premeditado destinado a interrumpir el partido.

Grindetti reconoció que luego de la suspensión también hubo episodios de violencia por parte de algunos individuos identificados con Independiente, aunque aclaró que “serán identificados para que la justicia actúe de la manera que corresponda”. A su vez, reveló que el club ya recibió “700 testimonios de los cuales más de 300 aseguran haber recibido lesiones”, y aseguró que a todos los damnificados se les brinda acompañamiento y asesoramiento legal.

El presidente sintetizó el descargo ante la Confederación en cuatro puntos: que la violencia comenzó en la tribuna visitante, que Independiente cumplió con las medidas de seguridad, que la vandalización fue premeditada y que la cancelación del encuentro fue consecuencia directa del accionar de la hinchada chilena. Finalmente, expresó: “Confiamos en que la CONMEBOL valore la verdad y actúe con justicia, equilibrio y proporcionalidad”.

Por Federico Barrios

Soy un periodista deportivo apasionado por el fútbol argentino y su cultura. A través de la escritura, mi objetivo es transmitir la emoción y la pasión que rodean a este deporte. He recorrido estadios, entrevistado a jugadores y compartido historias que capturan la esencia del fútbol en Argentina.