La victoria 2-0 de Boca ante Aldosivi por la fecha 7 del Grupo A del Torneo Clausura dejó un sabor agridulce para el Xeneize. Si bien el equipo celebró un triunfo clave en Mar del Plata, el final del encuentro encendió las alarmas: Agustín Marchesín tuvo que pedir el cambio por un problema físico que preocupa al cuerpo técnico y al entrenador Miguel Ángel Russo.
El ex Gremio se someterá a estudios en los próximos días para determinar el alcance de la lesión. En caso de no poder estar disponible para la octava fecha frente a Rosario Central, la mirada se dirige hacia Sergio “Chiquito” Romero, quien podría ocupar el arco ante esta situación inesperada.
Aunque Romero no estaba dentro de los planes principales de Russo para la segunda mitad de la temporada, su continuidad en los entrenamientos y su relación con el grupo lo convierten en una alternativa real: Entienden en el cuerpo técnico que tira para el lado del grupo. Que tira para adelante y que es un buen consejero. La decisión de Russo es que cuando habló con él en Estados Unidos le dio a entender que no lo iba a tener en cuenta. Es más, Newell’s estuvo negociando con Chiquito Romero cuando se fue a Keylor Navas, no llegó a un acuerdo.
Si se sigue entrenando con el plantel, es porque entiende el cuerpo técnico que es un jugador y una persona que suma, y un profesional que suma. Entonces, sigue con el grupo, viajó a Mar del Plata, viajó a los Estados Unidos, fue el cuarto arquero en el Mundial de Clubes.
La experiencia de Romero y la confianza que genera en el plantel podrían ser determinantes en caso de reemplazar a Marchesín. Cabe destacar que en sus tres etapas bajo la conducción de Russo, el entrenador siempre se inclinó por arqueros experimentados, desde Aldo Bobadilla y Mauricio Caranta en 2007, hasta Marcos Díaz, Esteban Andrada, Javier García y Agustín Rossi en su segunda etapa. Esto refleja la importancia de la experiencia para Russo a la hora de decidir quién defiende el arco.
La última vez que Romero jugó oficialmente para Boca fue el 23 de noviembre del año pasado, en el empate 0-0 frente a Huracán en Parque Patricios. Tras esa aparición, una operación de rodilla lo dejó fuera de consideración y, con la llegada de Russo, perdió terreno como opción principal. Sin embargo, la lesión de Marchesín podría abrirle nuevamente una ventana de oportunidad para mostrar su valor y aportar seguridad bajo los tres palos del Xeneize.