Boca Juniors recibió una noticia inesperada en la antesala de un tramo clave del Torneo Clausura: Agustín Marchesín estará afuera de las canchas por un lapso estimado de entre tres y cuatro semanas, tras confirmarse que sufrió un desgarro de grado II en el gemelo derecho. El parte médico difundido por el club en la tarde de este lunes dejó en claro que el arquero de 37 años no podrá estar en el partido frente a Rosario Central, el próximo 14 de septiembre, y que su regreso dependerá de la evolución para el compromiso siguiente ante Central Córdoba.
La lesión se produjo en el cierre del encuentro frente a Aldosivi en Mar del Plata, cuando Marchesín sorprendió con una jugada arriesgada: con la pelota dominada, intentó eludir a Facundo de La Vega dentro del área y, tras el esfuerzo, cayó al suelo con visibles gestos de dolor. “Me rompí”, alcanzó a decir antes de pedir el cambio, dejando en evidencia que la dolencia era seria.
Este inconveniente físico se da en un contexto particular, ya que Marchesín había disputado hasta ahora todos los minutos oficiales desde su debut con la camiseta azul y oro, el pasado 2 de febrero frente a Huracán. Ni con Fernando Gago, ni con Mariano Herrón ni con Miguel Ángel Russo había perdido continuidad, convirtiéndose en una pieza de confianza en el arco xeneize. Incluso, pese a que arrastraba molestias en la pierna derecha desde hace tiempo, nunca había sufrido una lesión que lo marginara.
Con esta baja, el panorama en el arco cambia de inmediato. El elegido para cubrir la ausencia será Leandro Brey, arquero de 22 años surgido en Los Andes, quien tendrá la oportunidad de mostrarse en un escenario exigente. García continuará siendo alternativa desde el banco, mientras que Sergio Romero, con toda su experiencia, sigue sin figurar en la consideración del cuerpo técnico y permanece relegado.
En caso de que Marchesín no llegue a tiempo para enfrentar a Central Córdoba, su regreso podría concretarse recién en la décima fecha, cuando Boca deba visitar a Defensa y Justicia en Florencio Varela. Lo cierto es que la lesión deja al equipo sin uno de sus hombres de mayor jerarquía internacional en un momento donde cada punto será determinante.