Franco Colapinto no pudo ratificar las buenas sensaciones que había mostrado en Zandvoort y cerró un fin de semana difícil en el Gran Premio de Italia, donde finalizó en el puesto 17°. El piloto argentino largó 16°, pero nunca encontró ritmo y terminó un lugar detrás de su compañero de Alpine, Pierre Gasly, a quien incluso dejó pasar en el final de la carrera.
En el mítico Templo de la Velocidad, Colapinto se vio condicionado desde el inicio. Si bien se benefició por el abandono de Nico Hülkenberg en la vuelta de formación y la sanción de Isack Hadjar, que lo hizo partir desde boxes, rápidamente perdió terreno frente a Liam Lawson. Desde allí, su carrera se sostuvo más por estrategias en boxes que por velocidad real, llegando a ubicarse momentáneamente 12°.
El momento clave llegó en la vuelta 31, cuando el pilarense se saltó la primera chicane de Monza. Esa maniobra lo relegó, y poco después una detención en boxes de 2.8 segundos lo dejó último. Con neumáticos duros, levantó el ritmo y logró quedar delante de Gasly, aunque en la última vuelta levantó para que el francés recuperara su posición.
La bronca del argentino quedó reflejada en sus palabras tras la competencia: “No pudimos hacer nada… quizás sea cuestión de motor, de falta de potencia. Fue frustrante”, señaló con sinceridad. A ello se sumaron los calambres físicos que lo acompañaron a lo largo de la carrera, otra señal de las dificultades que atravesó.
El triunfo quedó en manos de Max Verstappen, escoltado por los McLaren de Lando Norris y Oscar Piastri. Colapinto ya piensa en dar vuelta la página: su próxima oportunidad será en el Gran Premio de Azerbaiyán, que se disputará el 19 de septiembre en Bakú.