Este lunes, mientras Boca intentaba levantarse de la derrota ante Belgrano, un hecho inesperado volvió a poner en alerta al Xeneize: Leandro Paredes recibió una amonestación que pasó desapercibida en el partido, según informó el árbitro Pablo Dóvalo en su informe oficial. Aunque en La Bombonera nadie vio la tarjeta amarilla, quedó registrada y podría tener consecuencias importantes para el volante.
La situación se complica porque Paredes ya acumulaba tres amonestaciones previas en el Torneo Clausura, frente a Huracán y Central Córdoba. Si recibe otra sanción en los próximos encuentros, podría alcanzar la quinta y, según el reglamento, cumpliría una fecha de suspensión. Esto pone en riesgo su presencia en el Superclásico, un duelo clave que Boca esperaba disputar con todos sus titulares.
Este episodio recuerda un antecedente similar en la derrota ante Defensa y Justicia con Jorge Baliño, cuando Paredes protestó visiblemente contra el árbitro. En aquella ocasión, las cámaras captaron sus gestos y palabras, pero no hubo sanción. En cambio, esta vez, la amonestación quedó asentada en el informe de Dóvalo, aunque no se percibió en el campo de juego ni interrumpió el desarrollo del partido.
El hecho genera preocupación dentro del cuerpo técnico y la dirigencia, que deberán planificar los próximos encuentros considerando la posibilidad de que Paredes quede fuera de uno de los partidos más importantes del calendario, a pesar de no haber cometido ninguna acción visible que justificara la sanción.