Racing construyó una noche inolvidable en el estadio Presidente Perón y avanzó a los cuartos de final del Torneo Clausura tras derrotar 3-2 a River en un partido cargado de emociones, giros inesperados y un cierre que quedará grabado en la memoria del hincha. La Academia se sostuvo en su intensidad inicial, resistió los momentos de presión del Millonario y encontró el triunfo en el final, dejando al conjunto de Núñez sin torneo y prácticamente sin margen en la carrera por clasificar a la Copa Libertadores 2026.
El duelo comenzó con un dominio claro de Racing, que aprovechó el desconcierto inicial de River y rompió el cero apenas iniciado el encuentro. Santiago Solari sorprendió a todos filtrándose entre los centrales visitantes para definir con precisión y poner a su equipo al frente. Ese envión le dio a la Academia la confianza necesaria para sostener el protagonismo durante buena parte de la primera mitad, respaldada especialmente por la figura de Cambeses, determinante con una triple intervención que evitó el empate en una acción que reunió los intentos de Driussi, Fernández y Acosta.
A pesar de que Racing tuvo ocasiones para ampliar la ventaja, River logró reacomodarse luego del descanso y golpeó con fuerza en el complemento. Ian Subiabre igualó el encuentro aprovechando un descuido defensivo y, pocos minutos después, Juan Fernando Quintero dibujó un golazo de media distancia que silenció al estadio y puso a los de Núñez 2-1 arriba. La remontada parcial parecía encaminar el partido, pero el local no se resignó y volvió a emparejarlo gracias a una jugada desafortunada de Lucas Martínez Quarta, quien terminó enviando la pelota a su propio arco en un intento de rechazo.
Ese gol revitalizó a Racing, que recuperó la presión alta y empujó a River contra su área en los minutos finales. Allí apareció Gastón Martirena, que tras una proyección por la banda encontró un rebote en el área y definió con potencia para sellar el 3-2 que desató la euforia en Avellaneda. River intentó un último empuje sin claridad y terminó marchándose con la frustración de haber quedado eliminado en un choque que parecía encaminado hacia otra historia.
La Academia celebró una victoria cargada de carácter y determinación, mientras que el Millonario deberá recalcular su panorama para no perder el último tren hacia la Libertadores. Racing, en cambio, construyó una noche épica y se metió entre los ocho mejores sosteniendo un rendimiento que lo ilusiona de cara a lo que viene.
