Racing consiguió un triunfo histórico en La Bombonera y se metió en la final del Torneo Clausura 2025 tras vencer 1-0 a Boca en una noche cargada de tensión, nervios y un clima de semifinal que se palpó desde el primer minuto. El equipo de Gustavo Costas supo resistir los momentos más complejos del encuentro y encontró el gol que definió la serie gracias a un preciso cabezazo de Adrián “Maravilla” Martínez, quien rompió una racha de casi diez partidos sin convertir. Con esta victoria, la Academia se instaló en la definición del próximo sábado en Santiago del Estero, donde aguarda por el ganador del clásico entre Gimnasia y Estudiantes.
El partido estuvo lejos del ritmo esperado para una semifinal, pero sí dejó en claro que ambos equipos sabían perfectamente lo que estaba en juego. Boca comenzó con intensidad, empujado por su gente y buscando rápidamente el arco rival, aunque le costó dar claridad a las jugadas de ataque. Racing, por su parte, apostó a un plan de presión coordinada, muchos duelos individuales y ataques directos cuando conseguía recuperar la pelota en campo contrario. El primer tiempo terminó sin goles, con aproximaciones aisladas, como un remate de Nardoni que se estrelló en el palo y un rebote fortuito que casi aprovecha Giménez para el Xeneize.
En el complemento el duelo ganó en fricción, tarjetas y reclamos, con ambos cuerpos técnicos ajustando piezas para no perder presencia en la mitad de la cancha. Boca intentó adelantarse, pero la visita mantuvo firme su estructura defensiva. A los 29 minutos llegó la jugada decisiva: un centro preciso encontró la cabeza de Martínez, quien se anticipó a los centrales y colocó la pelota lejos de Marchesín para marcar el 1-0 definitivo. El delantero celebró con desahogo, consciente de la importancia del gol y del momento personal que arrastraba.
Con la ventaja, Racing defendió cada pelota como si fuera la última. Costas movió el banco para darle frescura al equipo y la Academia soportó el empuje final de Boca, que acumuló córners y buscó igualar con centros y remates desde afuera, pero nunca logró romper la resistencia visitante. El cierre del partido estuvo cargado de tensión: amonestaciones, cambios de ambos lados y una Bombonera que no podía creer la eliminación.
El pitazo final desató el festejo de Racing, que logró eliminar en un mismo torneo a River y Boca, algo que ni los propios protagonistas podían dimensionar en el césped. “Este grupo trabaja para hacer historia”, dijo Gabriel Rojas después del encuentro, reflejando el presente de un equipo que empezó el año siendo campeón y busca repetir. Martínez, emocionado por volver al gol en un momento decisivo, remarcó su satisfacción por cerrar una noche que puede marcar un antes y un después en su temporada.
Ahora Racing pone la mira en la final del sábado en Santiago del Estero, donde buscará cerrar un año inolvidable y sumar un nuevo título para coronar un recorrido que lo encuentra, una vez más, siendo protagonista.
