Con la mirada puesta en la próxima temporada y en la ansiada Copa Libertadores, Boca Juniors planifica un mercado de pases ambicioso. En este contexto, Paulo Dybala se perfila como el refuerzo estelar que podría elevar las aspiraciones del club de cara a los octavos de final del certamen continental.
Según medios italianos, la Roma evalúa no renovar el contrato del atacante argentino, vigente hasta el 30 de junio de 2026. Esta decisión abre la posibilidad de que Dybala firme un pre-contrato con otro club a partir de enero, sin necesidad de negociar con su actual equipo, acercando la opción de vestir la camiseta azul y oro.
El interés de Boca no es casual. Dybala, hincha declarado del club, mantiene una estrecha amistad con Leandro Paredes, quien ha expresado en varias ocasiones su deseo de compartir vestuario con La Joya. Este vínculo personal podría ser un factor clave para que la negociación avance con rapidez y se convierta en una incorporación concreta.
El jugador de 32 años llega tras un año irregular, marcado por lesiones musculares que limitaron su rendimiento. Pese a ello, se espera que Dybala realice un plan físico de preparación para llegar en condiciones óptimas y aportar su jerarquía en un plantel que busca pelear fuerte en la Libertadores.
Boca, por su parte, ya se prepara para ofrecerle un contrato atractivo. La salida de jugadores con salarios elevados, como Marcos Rojo, Sergio Romero y Frank Fabra, liberó margen financiero que podría destinarse directamente al sueldo de Dybala, facilitando su llegada sin generar costos adicionales de transferencia.
La combinación de interés futbolístico, afinidad personal con figuras del club y la situación contractual de la Roma coloca a Dybala como la pieza más codiciada del próximo mercado de pases, con la posibilidad real de vestir la camiseta de Boca en 2026 y reforzar el sueño de conquistar la séptima Copa Libertadores.
