Macri Boca

El cruce entre Mauricio Macri y Juan Román Riquelme volvió a ganar protagonismo y sumó un nuevo capítulo cargado de tensión política e institucional en Boca. El expresidente del club y de la Nación reapareció públicamente en una entrevista y volvió a cuestionar con dureza a la actual conducción del Xeneize, a la que responsabilizó por un deterioro tanto en lo deportivo como en lo dirigencial.

Las declaraciones se dieron durante una charla con el canal Laca Stream, en el marco de la presentación de su último libro. Allí, Macri retomó su etapa como dirigente en Brandsen 805 y utilizó esa experiencia para marcar fuertes diferencias con la gestión encabezada por Riquelme. Sin rodeos, apuntó directamente contra la figura del actual presidente y su forma de liderar la institución.

Riquelme se cree más importante que Boca. Está destrozando al club, porque cuando uno se pone por arriba de la institución, termina haciendo daño”, afirmó Macri, en una de las frases más contundentes de la entrevista. En esa misma línea, profundizó su mirada sobre el rol de los dirigentes y el peso de las estructuras: “Si la institución no está por encima de las personas, se va todo al demonio”.

Lejos de limitarse al presente, el exmandatario también apeló a recuerdos de su propio ciclo al frente del club para reforzar su postura. En ese repaso mencionó conflictos internos que debió afrontar con referentes del plantel de aquella época, como Carlos Fernando Navarro Montoya, Carlos Mac Allister, Fernando Gamboa y Alberto Márcico. Según relató, en más de una ocasión tuvo que remarcarles que eran “empleados de Boca” y no propietarios del club, en un contexto que, según su visión, había distorsionado el vínculo entre los futbolistas y la institución.

En ese recorrido histórico, Macri incluso evocó decisiones que definió como difíciles pero necesarias para preservar el orden institucional. Entre ellas, recordó el momento en el que tuvo que negarle a Diego Maradona la posibilidad de dirigir al equipo. “Te enemistás con un montón de gente de por vida, por lo cual es apasionante. Porque, digamos, vas contra una lógica. Era obvio que Maradona en el estado que estaba no podía ser el técnico de Boca, pero nadie se animaba a decirle que no. Fue un momento difícil para mí”, expresó.

Las declaraciones del expresidente vuelven a poner en primer plano una disputa que trasciende lo personal y expone dos modelos opuestos de conducción. Mientras Boca se prepara para nuevos desafíos deportivos, el debate institucional sigue abierto y las palabras de Macri prometen seguir generando repercusiones en el mundo xeneize.

Por Federico Barrios

Soy un periodista deportivo apasionado por el fútbol argentino y su cultura. A través de la escritura, mi objetivo es transmitir la emoción y la pasión que rodean a este deporte. He recorrido estadios, entrevistado a jugadores y compartido historias que capturan la esencia del fútbol en Argentina.