A días de que comience a tomar forma el mercado de pases, Boca no solo se mueve para reforzar su plantel sino que también empieza a recibir sondeos por futbolistas propios. En ese escenario aparece Racing, que por pedido expreso de Gustavo Costas puso la mira en dos nombres del Xeneize con la idea de potenciar su plantel de cara a la temporada 2026, donde la Academia ya sabe que tendrá competencia internacional asegurada.
La intención del entrenador es clara: sumar jugadores con experiencia en equipos grandes y con rodaje en el fútbol argentino. En ese contexto, los apuntados son Lucas Blondel y Milton Giménez, dos futbolistas que hoy atraviesan realidades distintas en Boca, pero que comparten un punto en común: despiertan interés concreto desde Avellaneda y podrían convertirse en protagonistas de una negociación sensible entre clubes grandes.
El caso de Blondel parece, a priori, el más accesible. El lateral derecho perdió terreno en la consideración del cuerpo técnico y no logró sumar minutos en el último torneo. Esa falta de continuidad abre la puerta a una posible salida, más aún teniendo en cuenta que el jugador necesita competir con regularidad para mantenerse en el radar de la selección de Suiza, uno de sus objetivos deportivos a corto plazo. En Boca todavía no definieron si buscarán transferirlo, cederlo a préstamo o darle una nueva oportunidad, pero saben que Racing está atento a cualquier señal.
La situación de Giménez es diferente. El delantero terminó la temporada con mayor protagonismo, incluso como titular en varios tramos, aunque su rendimiento generó cuestionamientos por parte de los hinchas. A pesar de eso, el cuerpo técnico lo considera una pieza útil, lo que obliga a Racing a pensar en una propuesta económica convincente si realmente quiere avanzar. Costas ya había mostrado interés en mercados anteriores y ahora vuelve a insistir.
Un punto clave es que ambos futbolistas cuentan con cláusulas de rescisión elevadas, fijadas en 15 millones de dólares cada una, una cifra que Racing difícilmente ejecute. Por eso, cualquier negociación dependerá de la voluntad de Boca, de la postura de los jugadores y de la ingeniería financiera que pueda ofrecer la Academia. Mientras tanto, en la Ribera analizan salidas y movimientos, conscientes de que el mercado recién empieza y promete capítulos fuertes.
