Boca continúa ajustando piezas en plena pretemporada y Claudio Úbeda empieza a delinear un plan que va más allá del corto plazo. Tras el empate sin goles ante Millonarios, el cuerpo técnico decidió bajar cargas a los habituales titulares y aprovechar el segundo ensayo del año para observar en acción a futbolistas que, por distintos motivos, todavía no lograron consolidarse dentro del once principal. El amistoso del próximo domingo frente a Olimpia aparece, en ese contexto, como una oportunidad clave para sumar conclusiones.
El entrenamiento posterior al compromiso ante el conjunto colombiano dejó señales claras de la intención del DT. Mientras los jugadores que venían de sumar minutos realizaron tareas regenerativas, Úbeda dispuso una práctica formal con mayoría de suplentes, pensando en darles continuidad y ritmo competitivo. La premisa es sencilla: mantener a todo el plantel en sintonía, con alternativas listas para responder cuando el calendario empiece a apretar a lo largo de 2026.
Si bien el equipo que se probó no puede tomarse como una confirmación definitiva, sí funciona como una base de trabajo. El esquema elegido fue el mismo que se utilizó frente a Millonarios, aunque el entrenador todavía no resolvió si será el dibujo habitual para este arranque de temporada. Lo que sí parece firme es la decisión de otorgar protagonismo a jugadores que necesitan mostrarse y competir de igual a igual por un lugar.
Entre los nombres que aparecen con grandes chances de ser titulares ante Olimpia se destacan Marco Pellegrino, Tomás Belmonte, Kevin Zenón, Alan Velasco, Malcom Braida y Lucas Blondel. Todos ellos quedaron al margen del debut amistoso, pero son considerados piezas importantes dentro de la rotación. La idea del cuerpo técnico es observarlos en un contexto de partido para evaluar respuestas individuales y funcionamiento colectivo.
Estos futbolistas, que hoy parten un escalón por detrás en la lucha por la titularidad, representan variantes valiosas para un Boca que tendrá exigencias constantes durante el año. Úbeda pretende que ninguno pierda ritmo ni confianza, consciente de que el margen de error será mínimo una vez que comiencen las competencias oficiales.
A este escenario se suma la situación de los jugadores que atraviesan procesos de recuperación física. Edinson Cavani, Carlos Palacios, Milton Giménez y Rodrigo Battaglia continúan trabajando de manera diferenciada por distintas dolencias, por lo que el cuerpo técnico también necesita alternativas en cada línea del campo para no sobrecargar a quienes vienen sumando minutos.
En la práctica del jueves, el entrenador paró un equipo completamente alternativo que dejó varias pistas de lo que podría verse ante el conjunto paraguayo: Leandro Brey en el arco; Blondel, Nicolás Figal, Pellegrino y Braida en defensa; Santiago Dalmasso, Belmonte y Agustín Martegani en el mediocampo; con Zenón, Lucas Janson y Velasco en ofensiva. Más allá de los nombres, el objetivo fue sostener la intensidad y repetir conceptos tácticos.
El amistoso frente a Olimpia será, entonces, mucho más que una simple prueba de pretemporada. Para varios jugadores representa una chance concreta de ganar terreno, mientras que para Úbeda es una nueva instancia de análisis en la construcción de un Boca competitivo, con recambio y soluciones internas para afrontar un año largo y exigente.
