Marcelo Gallardo dio vuelta rápido la página tras la dura derrota sufrida por River y ya trabaja con la mira puesta en el próximo compromiso ante Argentinos Juniors. El entrenador entiende que el resultado del último partido fue un golpe inesperado, pero no considera que sea motivo para una reestructuración profunda. Por el contrario, su idea es sostener la base del equipo y respaldar a los futbolistas que venían mostrando una evolución en el inicio de la temporada.
El Muñeco considera que el traspié no refleja el proceso que atravesaba el equipo antes de ese encuentro y que una reacción exagerada podría generar más inconvenientes que soluciones. En esa línea, apuesta a corregir errores puntuales y mantener la identidad de juego, confiando en que la respuesta llegará desde lo colectivo. “Las expectativas están renovadas con respecto al año pasado. Tal es así que el equipo venía mostrando muy buenas cosas. Estábamos siendo muy saludables como equipo y se vio en cómo iniciamos el campeonato”, explicó Gallardo tras el partido.
Dentro de los retoques que se analizan aparece el regreso de Franco Armani al arco, ya recuperado desde lo físico, en lugar de Santiago Beltrán. También se perfila una modificación en la defensa, donde Marcos Acuña tiene chances de volver a la titularidad por Matías Viña, en una decisión pensada desde lo individual y no como una sanción por el rendimiento general del equipo.
La mayor incógnita se presenta en el mediocampo. La expulsión de Fausto Vera obliga a realizar al menos una variante en esa zona, y allí Gallardo evalúa distintas alternativas para equilibrar al equipo. Con Giuliano Galoppo y Kevin Castaño como principales opciones, el DT define el armado final con la convicción de que, con ajustes medidos y confianza en el grupo, River puede recuperar su mejor versión en La Paternal
