El presidente de Boca Juniors, Juan Román Riquelme, fue denunciado penalmente este lunes por presunta administración fraudulenta en una presentación que volvió a sacudir el clima institucional del club. La acción judicial fue impulsada por Walter Federico Klix, funcionario del Ministerio de Seguridad y socio activo de la institución, quien acusó a la actual conducción de encabezar un sistema irregular destinado a obtener beneficios económicos a través de la reventa de entradas y otras maniobras administrativas.
Según consta en el escrito y en el descargo público realizado por Klix en su cuenta de X (ex Twitter), la denuncia sostiene la existencia de un circuito paralelo de distribución de tickets que habría funcionado de manera sistemática, afectando directamente a los socios que intentan acceder al estadio por las vías oficiales. El denunciante calificó el mecanismo como un “esquema mafioso” instalado dentro de la estructura administrativa del club y aseguró contar con pruebas para respaldar sus afirmaciones, entre ellas material audiovisual, conversaciones privadas y testimonios de más de cien socios.
No se trata de la primera presentación judicial contra Riquelme por parte de Klix. En mayo de 2025 ya había realizado una denuncia por asociación ilícita y, en esta oportunidad, aclaró que actuó exclusivamente en su rol de socio, desvinculando su cargo público de la causa. Además de la presunta reventa de entradas, la denuncia solicita investigar el manejo de los abonos, la supuesta desaparición de indumentaria oficial y el control del padrón de socios, un punto que generó fuertes cuestionamientos en los últimos años.
La causa quedó radicada en el Juzgado Criminal y Correccional N°39, con intervención de la Fiscalía N°21, bajo el expediente CCC 6527/2026. Klix afirmó que el objetivo final de la denuncia es “proteger la transparencia del club” y garantizar una administración clara de cara al futuro institucional y a las elecciones previstas para 2027.
