River atraviesa días de revisión interna tras la dura caída ante Tigre, un resultado que volvió a encender las alarmas en un equipo que aún busca dejar atrás un 2025 muy por debajo de las expectativas. Las críticas apuntaron al funcionamiento colectivo, a decisiones tácticas y también a rendimientos individuales, con el arco como uno de los focos principales del análisis. En ese contexto, muchos miraron hacia Franco Armani como posible solución inmediata, pero la realidad médica marca que su regreso todavía no es inminente.
El arquero campeón del mundo continúa con un proceso de recuperación que exige cautela. Si bien en los últimos entrenamientos intensificó las cargas y mostró avances, aún no recibió el alta médica definitiva tras el desgarro y la inflamación en el tendón de Aquiles que lo marginaron de la pretemporada. Por ese motivo, a pocos días del compromiso ante Argentinos Juniors en La Paternal, todo indica que seguirá al margen y que su reaparición oficial podría darse recién en el duelo por Copa Argentina frente a Ciudad Bolívar, programado para el martes 17 de febrero en San Luis.
Mientras tanto, Marcelo Gallardo sostendrá a Santiago Beltrán bajo los tres palos. El joven arquero había dejado buenas sensaciones en sus primeras presentaciones, incluyendo amistosos sin recibir goles, aunque ante Tigre quedó expuesto por el flojo desempeño general del equipo. Más allá de los cuatro tantos encajados, puertas adentro no hubo reproches directos hacia su actuación y el cuerpo técnico considera que no tuvo responsabilidad determinante en la goleada. En ese escenario, darle continuidad aparece como una decisión que busca proteger a Armani y, al mismo tiempo, respaldar al arquero de 21 años.
La planificación del Muñeco también estuvo condicionada por otras situaciones en el puesto, como la salida de Jeremías Ledesma y el regreso anticipado de Ezequiel Centurión desde su préstamo, todavía sin ritmo tras su lesión. Con este panorama, River afrontará un partido clave ante Argentinos con la necesidad de mostrar una respuesta futbolística y anímica, sabiendo que la jerarquía de Armani sigue siendo una carta fuerte, pero que su vuelta al arco solo se dará cuando esté plenamente recuperado.