La derrota de River Plate ante Argentinos Juniors en el estadio Estadio Diego Armando Maradona dejó una escena cargada de tensión que se trasladó más allá del campo de juego. Luego de ser expulsado en el primer tiempo por el árbitro Andrés Merlos, Marcelo Gallardo protagonizó un fuerte cruce en la zona de vestuarios que profundizó el clima caliente de la noche en La Paternal.
El encuentro ya venía torcido para el conjunto de Núñez. A los 35 minutos, tras una acción que se inició con una salida fallida en defensa, Viveros habilitó a Hernán López Muñoz, quien definió cruzado para establecer el 1-0 que terminaría siendo definitivo. Poco después, Gallardo reclamó una infracción cerca del banco visitante que no fue sancionada. Su reacción, con aplausos dirigidos al juez, derivó en la tarjeta roja directa. Esa decisión dejó a River sin su entrenador durante gran parte del partido y marcó un quiebre emocional en el desarrollo.
Sin embargo, el episodio no concluyó con la expulsión. De acuerdo a lo que trascendió, en el entretiempo el DT aguardó a Merlos en el sector interno del estadio para expresar su malestar. Allí le lanzó: “Sabés que sos un pésimo árbitro. Y además de pésimo árbitro sos una mala persona”. El árbitro respondió con ironía: “No voy a poder dormir”, lo que generó una nueva réplica del entrenador: “Claro, si sos un mal árbitro y también mala persona”. Testigos indicaron que también hubo una frase de Merlos hacia Gallardo: “Mala persona sos vos que hiciste echar a Demichelis”. La intervención del personal de seguridad evitó que la discusión escalara.
El resultado adverso, sumado a la reciente caída frente a Tigre, profundiza el momento complejo que atraviesa River. Más allá del análisis futbolístico, la imagen de su entrenador expulsado y envuelto en un enfrentamiento verbal expone el nivel de tensión que rodea al equipo en este tramo de la temporada, donde los resultados y las decisiones arbitrales quedaron en el centro de la escena.
