En la antesala de una nueva edición del Superclásico, el presidente de Boca Juniors, Juan Román Riquelme, tomó la decisión de acompañar a la delegación que visitará este domingo a River Plate en el Estadio Monumental. El encuentro, programado para las 17 por el Torneo Apertura 2026, contará así con la presencia del máximo referente dirigencial xeneize en uno de los escenarios más exigentes del fútbol argentino.
La determinación marca una diferencia respecto a lo ocurrido en la última visita a Núñez, cuando el mandatario optó por no asistir al estadio. Sin embargo, no se trata de un hecho inédito, ya que anteriormente había estado presente en otro cruce en el Monumental desde que asumió su rol institucional. Aquella jornada no pasó desapercibida, tanto por lo sucedido dentro del campo como por las repercusiones posteriores que lo tuvieron como protagonista tras el partido.
En esta ocasión, el contexto es distinto y encuentra a Boca en un momento positivo, con una racha sin derrotas que fortalece la confianza del plantel dirigido por Claudio Úbeda. En ese escenario, la presencia de Riquelme se interpreta como un respaldo directo al equipo en un compromiso que puede resultar determinante para el desarrollo del campeonato. Habitualmente, quien acompaña al plantel es el área deportiva, por lo que su asistencia suma un componente simbólico adicional.
En la previa, desde el entorno de River también se contemplaron aspectos organizativos vinculados a la seguridad ante la visita del dirigente. Por su parte, el propio Riquelme había dejado un mensaje público en la antesala del partido, destacando la magnitud del evento y la calidad de los futbolistas que estarán en cancha, al tiempo que expresó su deseo de que el espectáculo sea disfrutado tanto en el estadio como por la audiencia global que sigue este tipo de encuentros.
