El entrenador de River Plate, Eduardo Coudet, no ocultó su malestar tras la derrota en el Superclásico frente a Boca Juniors y puso el foco en la jugada que marcó el cierre del encuentro en el Estadio Monumental. El DT se refirió al empujón sobre Lucas Martínez Quarta dentro del área y dejó en claro su postura, al considerar que la acción debió ser sancionada como penal.
Durante la conferencia de prensa posterior al partido, el técnico intentó en un primer momento evitar profundizar sobre el arbitraje, aunque con el correr de las respuestas terminó dejando su opinión. Al comparar esa jugada con otra sancionada previamente en el partido, Coudet marcó una inconsistencia en los criterios y fue contundente al expresar que, bajo esa misma lógica, la infracción reclamada por su equipo también debía haber sido cobrada.
Más allá de la polémica, el entrenador también analizó el desarrollo del juego y reconoció que se trató de un clásico trabado, con pocas situaciones claras y mucho roce. Además, hizo mención a las dificultades que atravesó su equipo durante el partido, entre ellas la salida temprana de un jugador importante y la falta de variantes en el banco, lo que condicionó las opciones para modificar el rumbo del encuentro.
Finalmente, Coudet asumió la responsabilidad por la derrota y destacó el impacto anímico que implica perder un partido de estas características. A pesar del golpe, dejó en claro que el objetivo inmediato es recomponer el rendimiento en el corto plazo y seguir trabajando para sostener la competitividad del equipo en la recta final del torneo.
