Boca dio un paso determinante en el Torneo Apertura tras imponerse en el Superclásico y, con la fecha 15 ya completada, quedó muy cerca de asegurar su lugar en los playoffs. El triunfo en el Monumental, definido por el penal convertido por Leandro Paredes, no solo significó un golpe anímico fuerte, sino también un avance concreto en la tabla que lo posiciona con claras chances de meterse entre los ocho mejores de la Zona A.
El equipo dirigido por Claudio Úbeda se ubica tercero con 24 puntos, por detrás de Estudiantes y Vélez, ambos ya clasificados. Este escenario deja al Xeneize dependiendo de sí mismo para sellar el pasaje a los octavos de final. En su próxima presentación, visitará a Defensa y Justicia en Florencio Varela con una consigna clara: sumar al menos un punto le garantizará la clasificación sin necesidad de mirar otros resultados. Incluso, una victoria lo depositará automáticamente en la siguiente instancia.
Sin embargo, el margen de error aún existe. En caso de una derrota ante el Halcón, Boca podría quedar condicionado a lo que suceda con sus perseguidores directos, como Unión y San Lorenzo, que también están en la pelea. Si estos equipos consiguen triunfos en sus respectivos compromisos, el Xeneize podría verse obligado a ganar en la última jornada frente a Central Córdoba para no depender de combinaciones externas, aunque su diferencia de gol favorable juega a su favor.
Más allá de asegurar la clasificación, Boca también mantiene aspiraciones de terminar en lo más alto de la zona. Si logra sumar los seis puntos que le restan, tendrá chances de pelear el primer lugar, lo que le permitiría definir todas las series eliminatorias como local en La Bombonera. Incluso con una cosecha menor, su posición final podría variar entre los primeros puestos, lo que será clave para definir los cruces y las ventajas en la etapa decisiva del torneo.
