Boca Juniors afrontará este martes una noche determinante en La Bombonera cuando reciba a Cruzeiro Esporte Clube por la quinta fecha del Grupo D de la Copa Libertadores. El equipo dirigido por Claudio Úbeda llega presionado por los resultados y sabe que un nuevo tropiezo podría dejarlo al borde de una eliminación inesperada en el torneo continental.
La situación matemática no le permite demasiadas licencias al Xeneize. Actualmente ocupa el tercer puesto de la zona con seis puntos, detrás de Universidad Católica y Cruzeiro, ambos con siete unidades. En ese contexto, Boca necesita sumar para llegar con posibilidades concretas a la última jornada y evitar depender de una combinación complicada de resultados.
El peor panorama para el conjunto argentino sería caer como local frente al equipo brasileño y que, además, Universidad Católica consiga una victoria ante Barcelona Sporting Club. Si eso ocurre, tanto los chilenos como Cruzeiro llegarían a diez puntos y Boca quedaría estancado en seis, sin chances matemáticas de alcanzar los puestos de clasificación con apenas una fecha restante.
Más allá de ese escenario negativo, en Boca mantienen la ilusión de revertir el momento y apoyarse en la localía para seguir con vida. El cuerpo técnico considera que una victoria frente a Cruzeiro puede modificar completamente el panorama del grupo y devolverle confianza a un plantel golpeado tras la eliminación en el torneo local.
Incluso, existe una posibilidad muy favorable para el Xeneize pensando en la última jornada. Si logra imponerse por una diferencia amplia ante los brasileños, podría llegar al cruce final frente a Universidad Católica dependiendo de sí mismo e incluso con la chance de clasificar sin necesidad de ganar ese partido. Por eso, en La Bombonera saben que no solo importará sumar de a tres, sino también la diferencia de gol en una noche que puede marcar el rumbo del semestre.
