La polémica noche de Boca Juniors frente a Cruzeiro sigue dejando repercusiones. Horas después del empate en La Bombonera, la CONMEBOL difundió los audios del VAR correspondientes a las jugadas más discutidas del encuentro y expuso los argumentos arbitrales que terminaron perjudicando al conjunto argentino en un partido determinante por la Copa Libertadores.
Las conversaciones reveladas muestran cómo actuaron el árbitro venezolano Jesús Valenzuela y el encargado del VAR, Ángel Arteaga, en dos acciones puntuales que despertaron el enojo de los futbolistas, del cuerpo técnico y de los hinchas xeneizes. Una de ellas fue el gol anulado a Miguel Merentiel por una mano previa de Milton Delgado y la otra, el supuesto penal no sancionado por una mano de Lucas Romero en tiempo de descuento.
En la primera acción, desde la cabina del VAR detectaron rápidamente el contacto del balón con el brazo de Delgado antes de la definición de Merentiel. Según quedó registrado en los audios publicados, Arteaga consideró que existió una “mano de bloqueo” y le mostró diferentes ángulos de la jugada a Valenzuela para que tomara la decisión final. Tras revisar la acción en el monitor, el árbitro decidió invalidar el tanto del delantero uruguayo sin demasiadas dudas.
La segunda situación fue la que más bronca generó en Boca. Sobre el cierre del partido, una pelota impactó en el brazo de Romero dentro del área y todo el estadio reclamó penal. Sin embargo, Valenzuela descartó la infracción inmediatamente y desde el VAR respaldaron la decisión. En la conversación se escucha que interpretaron que el mediocampista de Cruzeiro tenía el brazo en una “posición natural” e incluso intentó retirarlo para evitar el contacto. Con esa explicación, el juez recibió la confirmación de que no era necesario revisar la jugada en el monitor.
Las explicaciones oficiales no hicieron más que aumentar el malestar del lado argentino. En conferencia de prensa, el entrenador Claudio Úbeda cuestionó duramente la actuación arbitral y apuntó directamente contra el desenlace del encuentro. “La última jugada fue clarísima. En ese momento apresuró y terminó el partido. Me sorprende que no haya ido a revisión esa jugada y se haya tomado el tiempo necesario“, expresó el DT.
Úbeda fue todavía más fuerte al analizar el criterio utilizado por la terna arbitral. “La postura que tuvo el árbitro fue totalmente perjudicial hacia nosotros, sobre todo en la última jugada. No debió haber terminado el partido como lo terminó. No quiero decir barbaridades que ameritan la situación. No hay sustento para defender lo de la última jugada. El árbitro no tiene de dónde agarrarse, con total respeto hacia la terna arbitral y el VAR”, agregó con evidente fastidio.
También habló el capitán Leandro Paredes, quien dejó en evidencia su desconcierto por las distintas interpretaciones arbitrales durante el encuentro. “Es raro porque él me dice: ‘La jugada del gol de ellos es mano, pero no es intencional’. La jugada de Delgado tampoco es intencional y cobra mano en contra. Es raro cómo decide, pero bueno, ya está“, declaró el mediocampista tras el partido.
La difusión de los audios buscó respaldar las decisiones arbitrales, aunque en el mundo Boca ocurrió exactamente lo contrario: la sensación de injusticia se profundizó aún más. Mientras el equipo intenta recuperarse futbolísticamente tras dejar puntos importantes en casa, la polémica arbitral continúa ocupando el centro de la escena y alimentando el enojo de los hinchas xeneizes.
