En medio de un comienzo muy complicado para River, Stéfano Di Carlo brindó una conferencia de prensa junto a otros dirigentes del club y realizó una evaluación del momento que atraviesa el equipo. El Millonario todavía no pudo sumar puntos ni convertir goles en el Torneo Clausura y, además, quedó eliminado de la Copa Argentina. Ante este escenario, el presidente destacó que la institución realizó una profunda renovación del plantel, aunque también reconoció que hubo decisiones cuya implementación pudo haberse manejado de otra manera.
Uno de los principales puntos abordados fue la situación de los futbolistas que fueron apartados del plantel profesional y comenzaron a entrenarse en el predio de juveniles de Cantilo. Di Carlo diferenció la determinación deportiva de la manera en que se llevó adelante y asumió la responsabilidad por los procedimientos utilizados. «La decisión de los jugadores apartados es estrictamente deportiva. Otras maneras a veces no funcionan y son posibles cuando se trata de una cantidad menor de profesionales. Fue un error, en cuanto a las maneras, a la decisión del lugar donde se decidió separar a los jugadores. Se podría haber generado un preaviso que al cabo de tanto tiempo se tendrá que separar los grupos de trabajo. La velocidad, la decisión de la sede y demás fue un error. Esos errores de forma y de tiempos respondieron a uno de los momentos más incómodos de la era moderna de River. La decisión de fondo era necesaria, lo debimos hacer. La forma sí fue un error nuestro«, explicó el máximo dirigente.
Respecto de las salidas, el presidente señaló que Chelsea tendrá a su cargo la búsqueda de un nuevo destino para Kendry Páez, mientras que Flamengo hará lo propio con Matías Viña. A su vez, todavía quedan por resolverse las situaciones de Germán Pezzella, Fabricio Bustos, Giuliano Galoppo y Matías Galarza, quienes continúan trabajando de manera diferenciada. En paralelo, Di Carlo defendió el movimiento realizado durante el mercado de pases, que terminó con nueve incorporaciones y una inversión total de 68,45 millones de dólares. Entre los nombres que arribaron aparecen Thiago Almada, Nicolás Otamendi y Ángel Correa, en una renovación de gran magnitud para el plantel.
En ese sentido, el presidente consideró que River cuenta con herramientas para revertir el complicado presente deportivo y valoró el esfuerzo realizado durante la ventana de transferencias. «River tiene todas las condiciones para despegar», sostuvo Di Carlo, quien también resumió la magnitud de la renovación con una frase contundente: «Hicimos tres mercados de pases en uno». Ahora, el desafío estará en transformar esa reconstrucción institucional y futbolística en resultados dentro de la cancha, mientras el equipo de Eduardo Coudet tendrá una nueva semana de preparación luego de la reprogramación del encuentro frente a Independiente Santa Fe por el sismo ocurrido en Colombia.
