Mientras River encara un nuevo ciclo con varias incorporaciones y una renovación profunda en su plantel, tres nombres importantes quedaron al margen de los planes de Marcelo Gallardo. Matías Rojas, Manuel Lanzini y Matías Kranevitter no serán tenidos en cuenta por el entrenador y, ante la falta de ofertas firmes, continuarán ligados al club hasta diciembre, cuando vencen sus respectivos contratos.
La decisión de apartarlos fue tomada por el cuerpo técnico semanas atrás, como parte de una reestructuración que trajo consigo refuerzos clave y la vuelta anticipada de jóvenes promesas a la defensa. A pesar de que inicialmente se especulaba con salidas inminentes, el tiempo fue cerrando puertas: ni Rojas, ni Lanzini, ni Kranevitter lograron cerrar su futuro en otro club.
Rojas, que llegó con expectativas altas, apenas sumó 118 minutos oficiales con la camiseta de River. Aunque logró marcar un gol en el agónico empate frente a Platense, su estadía fue corta y sin continuidad. Además, su salida podría liberar un cupo de extranjero y descomprimir el alto salario que percibe, pero ninguna institución avanzó por su ficha.
Lanzini, por su parte, tuvo algunos contactos desde la MLS, México y Vélez, e incluso Estudiantes mostró cierto interés, aunque el desacuerdo en el aspecto económico trabó cualquier intento. El mediocampista ofensivo jugó 14 partidos este año, incluyendo un gol frente a Independiente del Valle por Libertadores, pero su rendimiento no alcanzó para convencer al DT.
El caso de Kranevitter es similar: con la llegada de Juan Carlos Portillo y la continuidad de Enzo Pérez, quedó relegado en la consideración. Si bien hubo sondeos desde el exterior, no prosperaron y todo indica que finalizará su contrato en Núñez.
Los tres jugadores seguirán entrenando de manera diferenciada, sin formar parte del plantel profesional ni de la lista de buena fe para la Copa Libertadores. River, enfocado en la competencia internacional, avanza sin mirar atrás, mientras espera resolver el futuro de quienes quedaron fuera del proyecto.