Gallardo pensando

River Plate llega a San Pablo con la obligación de revertir la serie frente a Palmeiras en los cuartos de final de la Copa Libertadores 2025. Tras caer 1-2 en el Monumental, Marcelo Gallardo y su equipo saben que enfrentarán un desafío mayúsculo en el Allianz Parque, donde la historia de noches épicas en territorio brasileño marca un antecedente alentador, pero no asegura resultados. El equipo deberá corregir varios aspectos clave que lo complicaron en la ida si quiere mantener viva la ilusión de avanzar a semifinales.

Uno de los puntos críticos está en la defensa durante las jugadas de pelota parada. El gol de Gustavo Gómez en Núñez dejó en evidencia la fragilidad del Millonario en los córners y tiros libres. Cada envío aéreo de Palmeiras representa un riesgo enorme, por la capacidad física de sus centrales y la precisión de Raphael Veiga. Para el partido de vuelta, Gallardo debe ajustar la marca, combinar referencias personales con control zonal y seleccionar relevos frescos para disputar segundas pelotas. Cada detalle defensivo será vital para evitar que los errores se traduzcan en goles tempraneros.

El otro desafío reside en la ofensiva. En la ida, River tuvo la posesión de la pelota, pero careció de profundidad y sorpresa en el último tercio. La combinación de pases predecibles y centros fáciles de despejar permitió que la defensa paulista se mantuviera ordenada. En San Pablo, será fundamental recuperar el vértigo, acelerar en los metros finales y conectar al delantero con los mediocampistas. Giuliano Galoppo, Juanfer Quintero y los laterales, Gonzalo Montiel y Marcos Acuña, deberán coordinarse para generar espacios, abrir líneas y crear situaciones de gol más efectivas.

Las transiciones defensivas representan otro punto crítico. Cada pérdida de balón en la ida derivó en situaciones de peligro para River. Para no quedar partido, el equipo debe mejorar la presión tras pérdida y organizarse rápidamente en el retroceso. Volantes y defensores tendrán que cerrar líneas de pase y ganar duelos individuales ante jugadores veloces y potentes del Verdao, donde cada acción puede ser decisiva.

Gallardo sabe que la remontada es posible. Su historial en Brasil, con cruces memorables frente a Cruzeiro, Gremio y Palmeiras en otras ediciones de la Libertadores, demuestra que su equipo puede sobreponerse a desventajas complicadas. Sin embargo, esta vez, el Allianz Parque se presenta como un examen total: solo la precisión táctica, el carácter y la eficacia permitirán a River convertir errores en virtudes y mantener viva la ilusión de seguir en la competencia. La noche brasileña espera y la historia de River podría sumar un nuevo capítulo épico.

Por Federico Barrios

Soy un periodista deportivo apasionado por el fútbol argentino y su cultura. A través de la escritura, mi objetivo es transmitir la emoción y la pasión que rodean a este deporte. He recorrido estadios, entrevistado a jugadores y compartido historias que capturan la esencia del fútbol en Argentina.