El presente de Boca tras la victoria en el Superclásico fortaleció la figura de Claudio Úbeda, quien poco a poco fue ganando respaldo en un contexto donde su continuidad aún no está definida. El entrenador, que asumió en un momento complejo tras la salida de Miguel Ángel Russo, logró resultados que cambiaron la percepción de los hinchas, especialmente con triunfos de peso frente a River tanto en el Monumental como en La Bombonera.
Más allá del impacto deportivo, el propio Úbeda se refirió a su situación contractual y dejó en claro que no es un tema prioritario en este momento. Con vínculo vigente hasta el 30 de junio de 2026, el técnico evitó enfocarse en una posible renovación y puso el acento en el día a día del equipo. “Hoy mi renovación no es una prioridad”, expresó, marcando que el foco está en la seguidilla de partidos y en cumplir con los objetivos inmediatos del plantel.
En paralelo, el entrenador destacó la importancia del vínculo con la dirigencia, especialmente con Juan Román Riquelme y Marcelo Delgado, con quienes mantiene un contacto permanente. Según explicó, ese diálogo constante resulta clave para el funcionamiento del equipo y para tomar decisiones en conjunto. “Con el Chelo Delgado estamos siempre hablando, y con Riquelme siento que tenemos una comunicación fluida que nos ayuda mucho a mejorar día a día”, afirmó.
Mientras tanto, desde el entorno dirigencial surgieron declaraciones que generaron ruido, como las de Mauricio Serna, quien aseguró que en su momento no imaginaban a Úbeda como entrenador del club. Sin embargo, los números respaldan su gestión: en 25 partidos dirigidos, consiguió 15 victorias, seis empates y solo cuatro derrotas. Con ese rendimiento, el técnico se mantiene enfocado en sostener el nivel del equipo, sabiendo que su continuidad dependerá, en gran medida, de lo que ocurra dentro del campo de juego.
