El futuro de Exequiel Zeballos volvió a instalarse como uno de los temas más sensibles en Boca, en un momento donde el equipo parecía haber encontrado cierta estabilidad tras su regreso a las canchas. La situación contractual del delantero encendió una señal de alerta en la dirigencia, que busca resolver cuanto antes su continuidad para evitar un conflicto mayor en los próximos meses.
Con un vínculo que se acerca a su final y sin avances concretos en la renovación, las negociaciones atraviesan un punto determinante. Desde el entorno del jugador dejaron en claro una postura que modifica el escenario: “hay una decisión personal de Zeballos de analizar ofertas del exterior”. Esta definición abre la puerta a una posible salida en el corto plazo, siempre y cuando aparezca una propuesta que satisfaga tanto lo deportivo como lo económico.
Las diferencias entre las partes explican por qué el acuerdo todavía no llega. Uno de los ejes principales de la discusión pasa por la cláusula de rescisión, donde el entorno del futbolista pretende condiciones más flexibles que permitan facilitar una transferencia futura. A esto se suman otros aspectos vinculados al salario y la extensión del contrato, factores que mantienen las conversaciones activas pero sin resolución inmediata.
Mientras tanto, en Boca sostienen una postura de calma y mantienen la intención de retener al delantero como parte importante del proyecto. Desde el club remarcan que la prioridad es lograr la renovación, aunque no descartan evaluar propuestas si el contexto lo amerita. Con el mercado de pases en el horizonte y el tiempo avanzando, el desenlace de esta historia aparece cada vez más cercano y promete ser uno de los focos principales en la agenda del club.
